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El poder del agradecimiento para profesionales de la salud: una herramienta terapéutica para el cuerpo y el alma


Ser profesional de la salud es una vocación profundamente humana. Quien trabaja en este campo acompaña, sostiene, escucha, diagnostica, consuela y sirve. Pero esa misma nobleza viene acompañada de exigencias emocionales, físicas y cognitivas que pocas veces se mencionan. Y cuando el agotamiento se acumula sin espacio para procesarse, surgen el estrés crónico, la fatiga por compasión, la desconexión emocional y hasta el dolor físico.


Preparé un episodio especial de Acción de Gracias para ti. En este episodio te invito a detenernos y reconocer algo esencial: agradecer también es cuidar. Y cuidar a quien cuida forma parte de una práctica profesional sostenible. Escúchalo aquí:




Este artículo explora por qué el agradecimiento en profesionales de la salud puede funcionar como una herramienta terapéutica y cuáles son formas simples de integrarlo en la vida diaria de quienes trabajan en salud.


Por qué agradecer mejora el bienestar del profesional de la salud


El estrés sostenido en profesionales de la salud no solo afecta el estado de ánimo: debilita el sistema inmunológico, reduce la concentración, altera la presión arterial y disminuye la capacidad de empatía.


La mente estresada vive en modo amenaza; la mente agradecida vive en modo seguridad.

Esto ocurre porque el agradecimiento:

  • activa el sistema nervioso parasimpático

  • regula la respiración

  • reduce el cortisol

  • libera serotonina y dopamina


En otras palabras: agradecer calma al cuerpo y relaja el alma. No elimina el cansancio, pero transforma la manera en que lo vivimos.


Profesional de la salud con bata azul sostiene una libreta y sonríe suavemente frente a un fondo amarillo.
Practicar la gratitud ayuda a los profesionales de la salud a reconectar con su propósito y renovar su energía cada día.

Una historia que ilumina el poder de lo pequeño: el caso de Mariel


Durante una actividad con profesionales de enfermería, conocí a Mariel, una enfermera que llevaba semanas durmiendo poco y trabajando turnos dobles. Me confesó lo siguiente:

“Hay días en los que siento que no puedo más. Pero cuando escribo tres cosas por las que estoy agradecida, aunque sean pequeñas… algo cambia. Yo siento que vuelvo a respirar.”

Ese momento no borró su agotamiento, pero sí le devolvió sentido. El agradecimiento no niega la dificultad: la ilumina desde otro ángulo.


5 prácticas de agradecimiento en profesionales de la salud que puedes integrar en tu día sin complicaciones


Estas herramientas no requieren tiempo adicional ni grandes cambios. Solo requieren intención.


1. Inicia tu jornada con un “gracias”

Antes de revisar el celular, reconoce una sola cosa que hoy agradeces. Así sea algo tan simple como abrir los ojos o tener a alguien que acompaña tus mañanas.


2. Lleva una bitácora de gratitud profesional

Al final del día, escribe tres momentos en los que hiciste la diferencia.Y si aún no los ves, escribe entonces tres momentos en los que otros hicieron la diferencia para ti.

Con el tiempo, tu mirada se afina y empiezas a reconocer tu impacto.


Dos profesionales de la salud con uniformes azules se abrazan y sonríen con alegría, mostrando compañerismo y apoyo emocional en el entorno laboral.
La gratitud compartida entre colegas fortalece los lazos y transforma el ambiente de trabajo en salud.

3. Practica el agradecimiento compartido

Di:“Gracias por corregirme.” “Gracias por escucharme.” “Gracias por saludarme.” “Gracias por apoyarme.” Estas palabras transforman –sin excepción– cualquier ambiente laboral.


4. Agradece también los desafíos

Cuando enfrentes una situación difícil, respira y piensa: “Gracias por esta oportunidad de aprender.” No porque sea fácil, sino porque esa perspectiva fortalece tu resiliencia.


5. Cierra el día con gratitud corporal

Antes de dormir, lleva una mano al pecho y otra al abdomen. Dile a tu cuerpo: “Gracias por sostenerme hoy.” Muchos profesionales nunca han agradecido a su cuerpo —y es uno de los gestos más poderosos.


Persona con ropa blanca coloca una mano sobre su pecho en un gesto de gratitud y conexión consigo misma, acompañada de un collar y una pulsera de piedras.
Un simple gesto de gratitud hacia el propio cuerpo puede restablecer la calma, el enfoque y el bienestar.

La gratitud como intervención de salud sin efectos secundarios


La gratitud no requiere receta, no tiene costo y no tiene efectos adversos.Pero sí tiene un impacto comprobado:


  • reajusta el sistema nervioso

  • mejora el enfoque

  • equilibra el cuerpo

  • fortalece el propósito

  • renueva la conexión con el servicio


El agradecimiento no cambia lo que ocurre fuera, pero sí lo que ocurre dentro de ti.

Y cuando un profesional de la salud agradece, se renueva, inspira y contagia bienestar.


Cierre: Agradecer también es cuidar


En esta temporada de Acción de Gracias —y en cualquier día del año— recordar el poder del agradecimiento es recordar que cuidarte también forma parte de tu práctica profesional.


La gratitud sostiene la esencia humana detrás de cada uniforme y de cada paciente.Y cuando la cultivamos con intención, nos convertimos en profesionales más presentes, más compasivos y más capaces de acompañar.


Gracias por acompañarnos en Comunica Salud, donde agradecer también es comunicar salud.



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