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Alfabetización en salud: por qué hablar claro también es prevención


Cuando hablar claro cambia la experiencia en salud


Cuando hablamos con claridad, el paciente se siente respetado. El profesional de la salud se siente más eficaz. El sistema funciona mejor. Y la salud deja de ser un misterio. La claridad no es un detalle menor en la atención de la salud. Es un elemento central de la prevención. Reduce errores, ansiedad y frustración. Y, sobre todo, devuelve a las personas algo esencial: la capacidad de entender lo que les pasa y de decidir cómo cuidarse.

La alfabetización en salud no es un lujo reservado para unos pocos. Es un derecho.


Hablé sobre esto en este episodio de Comunica Salud. Escúchalo completo aquí:



Alfabetización en salud: mucho más que saber leer


Existe una confusión común: la de que la alfabetización en salud depende del nivel académico y no es así. Una persona puede tener estudios universitarios y aun así salir de una cita médica con dudas, miedo o confusión. La alfabetización en salud es algo más profundo y más práctico:


  • Entender la información sobre la propia salud

  • Poder hacer preguntas

  • Comprender riesgos, tratamientos y alternativas

  • Tomar decisiones informadas


Cuando esto no ocurre, no es por falta de interés. Es una falla de comunicación.


La escena que se repite todos los días


Palabras como diagnóstico, crónico, riesgo, pronóstico o control se escuchan en la consulta. La persona asiente y dice: “sí, doctor”, “sí, licenciada”, “sí, enfermera”.

Pero al salir no sabe exactamente:


  • Qué tiene

  • Por qué es importante cuidarse

  • Qué pasará si no sigue el tratamiento


Del otro lado, el profesional piensa: “Yo se lo expliqué todo”. Aquí no hay culpables. Hay una brecha de comunicación.


Comunicar no es hablar: es confirmar comprensión


Uno de los errores más comunes en salud es confundir hablar con comunicar. Comunicar implica asegurarse de que la otra persona comprenda. Por eso, hablar claro no significa “bajar el nivel”, significa elevar la comprensión. En inglés se conoce como plain language: usar ejemplos cotidianos, evitar tecnicismos innecesarios y conectar la información con la vida real de la persona.


Profesional de la salud conversando con una paciente en un entorno clínico, utilizando lenguaje claro y cercano para explicar información médica.
Hablar claro sobre la salud fortalece la confianza, mejora la comprensión y ayuda a la prevención.

Dos acciones simples que pueden cambiarlo todo


Si eres profesional de la salud

  1. Sustituye los tecnicismos por ejemplos claros y cotidianos.

  2. Haz una pregunta clave al final de la conversación:¿Qué te llevas de lo que hablamos hoy?


Esta estrategia, conocida como teach-back, no es un extra. Explicar también forma parte del tratamiento.


Si eres paciente

  • Haz al menos una pregunta en cada cita

  • Pide que te expliquen como si se lo contaran a un familiar

  • Repite con tus palabras lo que entendiste para validar la información


Esto no te hace una persona “difícil”. Te hace una persona que se cuida.


El puente entre información y acción


La alfabetización en salud es el puente entre saber y hacer. Cuando entendemos:

  • Tomamos mejores decisiones

  • Seguimos mejor los tratamientos

  • Confiamos más

  • Participamos activamente en nuestro cuidado


Hablar claro también es cuidar. Y cuidar, en salud, siempre es prevención.


Una invitación para este año


Este año no basta con estar informados. Necesitamos estar apoderados. La próxima vez que hables de salud, con otros o contigo:

  • Hazlo con intención

  • Hazlo con claridad

  • Hazlo con humanidad


Porque cuando entendemos lo que nos pasa, recuperamos algo muy poderoso: la capacidad de decidir y cuidarnos mejor.


Pregunta para reflexionar


¿Qué pregunta tienes pendiente que te debes permitir hacer en tu próxima conversación sobre salud?

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