Infodemia y alfabetización en salud: cómo identificar información confiable
- Dra. Beatriz Q. Vallejo

- 6 days ago
- 3 min read
Vivimos informados… pero no siempre bien informados
Nunca antes habíamos tenido acceso a tanta información sobre salud. Redes sociales, titulares, videos cortos, mensajes reenviados y opiniones presentadas como verdades absolutas forman parte del día a día. Sin embargo, este exceso informativo también tiene un nombre y consecuencias reales: la infodemia.
Aquí te explico en el podcast todo sobre la infodemia:
La infodemia no es solo información falsa. Es una mezcla peligrosa de datos verdaderos fuera de contexto, mensajes emocionales, opiniones disfrazadas de evidencia y contenidos diseñados para provocar miedo o confusión. En salud, este fenómeno dificulta la toma de decisiones informadas y afecta directamente la confianza, la adherencia a los tratamientos y la relación entre pacientes y profesionales.
¿Qué es la infodemia y por qué importa en salud?
El término infodemia fue acuñado para describir el exceso de información que circuló durante la pandemia de COVID-19. No toda esa información era incorrecta, pero gran parte resultaba confusa, contradictoria o manipulada.
En el contexto de la salud, la infodemia tiene efectos concretos:
Abandono de tratamientos médicos.
Desconfianza hacia las vacunas y los profesionales de la salud.
Confusión sobre recomendaciones nutricionales.
Decisiones basadas en redes sociales y no en evidencia científica.
Cuando la información abruma, la confianza se erosiona. Y sin confianza, no hay adherencia ni participación activa del paciente en su cuidado.
Señales de alerta: cómo reconocer información poco confiable
Una de las claves de la alfabetización en salud es aprender a identificar banderas rojas.
Algunas señales claras de alerta incluyen:
Uso de frases absolutas como “siempre” o “nunca”.
Falta de fuentes oficiales o referencias verificables.
Mensajes que apelan al miedo más que a los datos.
Titulares alarmistas diseñados para provocar ansiedad o rabia.
Cuando un mensaje se basa más en emociones intensas que en evidencia, es momento de pausar, cuestionar y verificar.
Temas donde la infodemia impacta con fuerza
Vacunación y salud pública
La conversación actual sobre vacunas está profundamente afectada por la desinformación. Circulan narrativas que cuestionan su necesidad, exageran los riesgos o las presentan como experimentos. La realidad es que las recomendaciones de vacunación se basan en evidencia científica revisada continuamente por organismos certificados. Combatir esta desinformación tomará años y requiere una comunicación clara, empática y basada en la confianza.
Migración y acceso a servicios de salud
Otro tema distorsionado es el de la migración. Mensajes que culpan a poblaciones migrantes de sobrecargar los sistemas de salud, sin datos ni contexto, son ejemplos claros de desinformación. Estas narrativas generan barreras de acceso, aumentan los riesgos prevenibles y afectan la salud colectiva.
Cuando una noticia señala a un grupo poblacional sin evidencia, estamos ante infodemia.
Nutrición y confusión alimentaria
En nutrición, la infodemia es constante: dietas milagrosas, alimentos demonizados y promesas irreales. La información confiable reconoce que no existe una dieta única para todas las personas, respeta el contexto cultural y no promete resultados mágicos. Los cambios en las guías alimentarias responden a nueva evidencia, no a modas pasajeras.

Alfabetización en salud: una herramienta de protección
Algunas preguntas clave:
¿Quién dice esta información?
¿Desde qué contexto social, político o económico se presenta?
¿Está alineada con fuentes oficiales y con la evidencia científica?
¿Este mensaje me informa o me asusta?
Como ciudadanos, estas preguntas nos protegen. Como profesionales de la salud, nos convertimos en puentes de confianza.
El rol del profesional de la salud frente a la infodemia
Cuando un paciente llega con información dudosa, desacreditarlo cierra puertas. Escuchar abre caminos. Preguntar de dónde proviene la información y qué es lo que más le preocupa permite validar emociones antes de ofrecer datos.
Algunas estrategias clave:
Usar lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios.
Repetir la información importante de distintas maneras.
Enseñar a los pacientes a hacer preguntas y buscar fuentes confiables.
Reconocer que la falta de adherencia muchas veces nace del miedo o la confusión, no de la irresponsabilidad.
Un paciente informado confía, participa y decide con mayor consciencia.
Decidir mejor en tiempos de ruido
La infodemia genera dudas que no siempre son atendidas. La alfabetización en salud es un acto de protección individual y colectiva. Nos permite navegar el ruido, tomar decisiones más saludables y fortalecer la relación entre pacientes y profesionales.
No se trata de saberlo todo. Se trata de saber preguntar, saber escuchar y saber acompañar.
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