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Infodemia y alfabetización en salud: cómo identificar información confiable


Vivimos informados… pero no siempre bien informados


Nunca antes habíamos tenido acceso a tanta información sobre salud. Redes sociales, titulares, videos cortos, mensajes reenviados y opiniones presentadas como verdades absolutas forman parte del día a día. Sin embargo, este exceso informativo también tiene un nombre y consecuencias reales: la infodemia.


Aquí te explico en el podcast todo sobre la infodemia:



La infodemia no es solo información falsa. Es una mezcla peligrosa de datos verdaderos fuera de contexto, mensajes emocionales, opiniones disfrazadas de evidencia y contenidos diseñados para provocar miedo o confusión. En salud, este fenómeno dificulta la toma de decisiones informadas y afecta directamente la confianza, la adherencia a los tratamientos y la relación entre pacientes y profesionales.


¿Qué es la infodemia y por qué importa en salud?


El término infodemia fue acuñado para describir el exceso de información que circuló durante la pandemia de COVID-19. No toda esa información era incorrecta, pero gran parte resultaba confusa, contradictoria o manipulada.


En el contexto de la salud, la infodemia tiene efectos concretos:

  • Abandono de tratamientos médicos.

  • Desconfianza hacia las vacunas y los profesionales de la salud.

  • Confusión sobre recomendaciones nutricionales.

  • Decisiones basadas en redes sociales y no en evidencia científica.


Cuando la información abruma, la confianza se erosiona. Y sin confianza, no hay adherencia ni participación activa del paciente en su cuidado.


Señales de alerta: cómo reconocer información poco confiable

Una de las claves de la alfabetización en salud es aprender a identificar banderas rojas.


Algunas señales claras de alerta incluyen:

  • Uso de frases absolutas como “siempre” o “nunca”.

  • Falta de fuentes oficiales o referencias verificables.

  • Mensajes que apelan al miedo más que a los datos.

  • Titulares alarmistas diseñados para provocar ansiedad o rabia.


Cuando un mensaje se basa más en emociones intensas que en evidencia, es momento de pausar, cuestionar y verificar.


Temas donde la infodemia impacta con fuerza


Vacunación y salud pública

La conversación actual sobre vacunas está profundamente afectada por la desinformación. Circulan narrativas que cuestionan su necesidad, exageran los riesgos o las presentan como experimentos. La realidad es que las recomendaciones de vacunación se basan en evidencia científica revisada continuamente por organismos certificados. Combatir esta desinformación tomará años y requiere una comunicación clara, empática y basada en la confianza.


Migración y acceso a servicios de salud

Otro tema distorsionado es el de la migración. Mensajes que culpan a poblaciones migrantes de sobrecargar los sistemas de salud, sin datos ni contexto, son ejemplos claros de desinformación. Estas narrativas generan barreras de acceso, aumentan los riesgos prevenibles y afectan la salud colectiva.

Cuando una noticia señala a un grupo poblacional sin evidencia, estamos ante infodemia.


Nutrición y confusión alimentaria

En nutrición, la infodemia es constante: dietas milagrosas, alimentos demonizados y promesas irreales. La información confiable reconoce que no existe una dieta única para todas las personas, respeta el contexto cultural y no promete resultados mágicos. Los cambios en las guías alimentarias responden a nueva evidencia, no a modas pasajeras.


Profesional de la salud completa un formulario clínico durante una consulta, destacando la importancia de recopilar información clara y confiable para la toma de decisiones en salud.
La alfabetización en salud comienza con información clara, diálogo y decisiones basadas en evidencia, no en el ruido.

Alfabetización en salud: una herramienta de protección


La alfabetización en salud no consiste en saberlo todo. Se trata de entender mejor y formular las preguntas correctas antes de creer, compartir o actuar.


Algunas preguntas clave:

  • ¿Quién dice esta información?

  • ¿Desde qué contexto social, político o económico se presenta?

  • ¿Está alineada con fuentes oficiales y con la evidencia científica?

  • ¿Este mensaje me informa o me asusta?


Como ciudadanos, estas preguntas nos protegen. Como profesionales de la salud, nos convertimos en puentes de confianza.


El rol del profesional de la salud frente a la infodemia


Cuando un paciente llega con información dudosa, desacreditarlo cierra puertas. Escuchar abre caminos. Preguntar de dónde proviene la información y qué es lo que más le preocupa permite validar emociones antes de ofrecer datos.


Algunas estrategias clave:

  • Usar lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios.

  • Repetir la información importante de distintas maneras.

  • Enseñar a los pacientes a hacer preguntas y buscar fuentes confiables.

  • Reconocer que la falta de adherencia muchas veces nace del miedo o la confusión, no de la irresponsabilidad.


Un paciente informado confía, participa y decide con mayor consciencia.


Decidir mejor en tiempos de ruido


La infodemia genera dudas que no siempre son atendidas. La alfabetización en salud es un acto de protección individual y colectiva. Nos permite navegar el ruido, tomar decisiones más saludables y fortalecer la relación entre pacientes y profesionales.

No se trata de saberlo todo. Se trata de saber preguntar, saber escuchar y saber acompañar.

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