Vacunas y salud pública: mitos, verdades y el riesgo del resurgimiento de enfermedades
- Dra. Beatriz Q. Vallejo

- Sep 30, 2025
- 9 min read
Updated: Jul 11
Cuando bajamos la guardia, las enfermedades regresan
En pleno siglo XXI, hablar del resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunas no debería ser noticia. Y, sin embargo, lo es.
En los últimos años, Estados Unidos ha visto reaparecer casos de polio y sarampión, enfermedades que se consideraban eliminadas.En 2022, un joven no vacunado en Nueva York quedó paralizado por polio. En 2025, más de 1,200 casos de sarampión se reportaron en comunidades no vacunadas del suroeste.
Estos eventos son un recordatorio de que cuando disminuye la vacunación, los virus regresan.Y lo que ocurre en un país puede extenderse al resto del mundo en cuestión de semanas, porque ningún país está aislado.
Abordé este tema de la importancia de la vacunación en el podcast Comunica Salud. Lo puedes escuchar aquí:
La vacunación: un pacto de protección
Vacunarse no es solo una decisión individual; es un acto de responsabilidad colectiva.Cada dosis aplicada protege no solo a quien la recibe, sino también a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
A eso se le llama inmunidad colectiva: cuando la mayoría de la población está inmunizada, los virus y bacterias tienen menos oportunidades de circular y mutar.
Gracias a las vacunas:
La viruela fue erradicada.
El polio está casi eliminado en el mundo.
El sarampión, la difteria y la tosferina han disminuido drásticamente en lugares con alta cobertura.
Cada vacuna representa una vida salvada, una hospitalización evitada y una discapacidad que no ocurre.
Vacunar también tiene impacto económico
Además de salvar vidas, las vacunas reducen los costos en salud pública.Previenen hospitalizaciones, tratamientos prolongados y pérdidas de productividad.
La Organización Mundial de la Salud estima que cada dólar invertido en vacunación genera entre 14 y 44 dólares en beneficios sociales y económicos.
Invertir en vacunación es invertir en bienestar, desarrollo y equidad.

Desmontando los mitos sobre las vacunas
La desinformación ha generado miedo y desconfianza, pero la ciencia es clara.
❌ Mito 1: Las vacunas causan autismo
🔍 Verdad:
Este mito nació en 1998, cuando un médico británico publicó un estudio en The Lancet que vinculaba la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) con el autismo.El estudio fue fraudulento, retractado en 2010, y su autor perdió su licencia médica.Decenas de investigaciones con millones de niños han demostrado que no existe relación entre las vacunas y el autismo.
❌ Mito 2: Las vacunas contienen mercurio tóxico
🔍 Verdad:
Algunas vacunas antiguas incluían Timerosal, un conservante con etilmercurio que se elimina rápidamente del cuerpo y no se acumula.Aun así, fue retirado de casi todas las vacunas infantiles desde 2001. No existe evidencia de que cause daños neurológicos.
❌ Mito 3: El sistema inmune de los niños no aguanta tantas vacunas
🔍 Verdad:
El sistema inmune enfrenta miles de antígenos naturales cada día.Las vacunas representan solo una mínima fracción de ese estímulo.Numerosos estudios muestran que aplicar varias vacunas a la vez no sobrecarga el sistema inmunológico.
Las consecuencias de no vacunar
Cada decisión de no vacunar afecta a toda la comunidad. Cuando un padre o madre elige no vacunar, no solo pone en riesgo a su hijo, sino también a los demás niños de su entorno. El resultado: brotes, discapacidad y muerte.
Por ejemplo:
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y necesita más del 90% de cobertura para detener su circulación.
El polio puede causar parálisis irreversible.
La difteria puede asfixiar a un niño.
La tosferina puede ser mortal en bebés.
Permitir que estas enfermedades regresen sería un fracaso ético y social.
Comunicación en salud: una herramienta de prevención
En tiempos de desinformación, comunicar con claridad es un acto ético.
El rol del profesional de la salud trasciende el consultorio.No basta con aplicar las mejores prácticas clínicas; también hay que traducir la evidencia científica en mensajes comprensibles y accesibles.
Cada palabra que decimos puede fortalecer la confianza en las vacunas, inspirar hábitos saludables o motivar la prevención.Pero cada silencio o mensaje confuso puede abrir la puerta al miedo y al riesgo.
“La comunicación en salud no es un accesorio. Es un acto de responsabilidad social.” — Dra. Beatriz Q. Vallejo
Un llamado a la responsabilidad compartida
Las vacunas son un pacto de protección entre generaciones.Nuestros abuelos y padres lucharon para erradicar enfermedades que hoy vuelven a amenazarnos.
La salud pública comienza en cada decisión familiar, en cada comunidad y en cada país. No podemos permitirnos retroceder.
Hagamos de la comunicación un puente entre la ciencia y la confianza, entre la prevención y la esperanza. Porque no solo curamos con medicamentos: también sanamos con palabras, con claridad y con verdad.
Lee la transcripción completa del episodio 58 de Comunica Salud
Ep.58 Vacunas y salud pública: mitos, verdades y el riesgo del resurgimiento de enfermedades
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Dra. Beatriz Q. Vallejo: [00:00:00] Lo que ocurre en Estados Unidos puede extenderse a otros países en semanas porque ningún país está aislado. Los mitos sobre vacunas nacen del miedo de la desinformación y la desconfianza, pero la ciencia es clara.
Las vacunas no causan autismo, no contienen mercurio dañinos y no sobrecargan el sistema inmune.
Sigue siendo oye, bien. La herramienta más segura, efectiva y solidaria para proteger la vida de los seres humanos.
[00:01:00]
Dra. Beatriz Q. Vallejo: Hola. Hola, te doy la bienvenida a otro episodio de comunica salud. Y hoy te voy a hablar de un tema que no debería ser noticia en este siglo, pero lo es. Y es el resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunas en Estados Unidos. [00:02:00] Y un ejemplo de esto es el polio y el sarampión. El polio fue considerado erradicado en Estados Unidos en 1979 sin embargo, hace apenas tres años en el 2022, hubo un caso Nueva York en un joven que no estaba vacunado.
Y este hecho nos recuerda una verdad bastante incómoda. Que cada vez que bajamos la guardian, vacunación, enfermedades mortales y discapacitados pueden regresar actualmente. Las decisiones políticas están fragmentando la protección de la población. El gobierno federal ha limitado el acceso a la nueva vacunada de COVID die en adultos mayores de 65 años y grupos de alto riesgo.
El Washington Post y el Berckley Public Health, reportaron que esta limitación ha generado confusión en paciente, en personal que trabaja en farmacia y también en profesionales de la salud, porque tradicionalmente las campañas de [00:03:00] refuerzo habían sido para la población adulta mayor. Sin embargo, estados como New York y Minnesota han tomado la iniciativa para ampliar el acceso.
Pero en los pasados días hemos visto cómo el estado de Florida, se anunció la eliminación de los requisitos de vacunación escolar para enfermedades como el polio, el sarampión y la varicela. Y esto es alarmante porque ya hemos visto las consecuencias de asuntos como esto. Ya te conté que en el 2022 un niño quedó paralizado por el polio Nueva York.
Y el virus fue encontrado en aguas residuales en varios condados. En el 2025 más de 1200 casos de sarampión, se reportaron en comunidades no vacunadas en el suroeste de Estados Unidos. Y la realidad es clara. Cuando se debilita la vacunación, las enfermedades regresan. Y como diría mi amigo Thomas Freedman. [00:04:00] Que es el autor del libro.
La tierra es plana. Las enfermedades se montan en un avión y llegan a todos lados. Y esto recientemente lo vivimos. Aunque en el caso reciente, las autoridades nos dijeron que el coronavirus no venía para acá porque estábamos lejos. La vacunación no solo protege al individuo. Que recibe la dosis protege a la comunidad.
A esto se le llama la inmunidad colectiva. Cuando la mayoría de las personas está inmunizada, los virus y las bacterias tienen menos oportunidades de circular. Y porque esto es importante porque protege especialmente a personas que no pueden vacunarse. Por diferentes tipos de razones. Gracias a la vacuna.
Y a modo de repaso, la viruela fue erradicada en el polio. Está casi eliminado en todo el mundo y enfermedades como el sarampión, la [00:05:00] disteria y la tosferina han disminuído y drásticamente en lugares con alta cobertura de vacunación. Cada vacuna aplicada. Representa una vida que salva una hospitalización que se evita y una discapacidad que no ocurre.
Las vacunas reducen los costos en salud porque evitan las hospitalizaciones, tratamientos prolongados y pérdida de la productividad laboral. Invertir en vacunación es mucho más barato que manejar brotes. La organización mundial de la salud estima que cada dólar invertido en vacunas produce un retorno de entre 14 y $44 en beneficios sociales y económicos y ojo, porque es que en el mundo globalizado, los virus viajan tan rápido como nosotros.
Brotes en un país pueden convertirse en amenazas internacionales. En cuestión de días, [00:06:00] las vacunas actúan con una barrera global, limitando la capacidad de los patógenos de propagarse y también de mutar. Y para esto es importante poder dejar atrás falsas creencias, como por ejemplo, las vacunas causan autismo.
Es importante saber que el origen de este mito fue bueno. Ocurrió el asunto en1998. En el momento donde un médico británico publicó un estudio en the Lancet donde vinculaba la vacuna triple viral, o sea, la vacuna de sarampión, paperas y rubiola con el autismo. Cuál es la verdad que este estudio fue fraudulento y fue retractado
fue quitado en el 2010 y su autor. El médico británico perdió su licencia como profesional. Decenas de investigaciones con millones de niños en distintos países no han encontrado la relación entre las vacunas y el autismo. [00:07:00] Otro ejemplo de mito, la vacuna contiene mercurio tóxico el origen del mito, pues algunas vacunas contenían Timerosal.
Y esto es un conservante con etimercurio. Cuál es la verdad? El etimercurio se elimina rápidamente del cuerpo y no se acumula. Sin embargo, aun así se retiró de casi todas las vacunas infantiles en Estados Unidos desde el 2001 simplemente por precaución. En términos de la evidencia, no hay estudios que vinculen el timerosal con problemas neurológicos en niños.
Tercer mito. El sistema inmune de los niños no aguanta tanta vacuna. ¿Cuál es la verdad? Pues que el sistema in humano enfrenta miles de antígenos a diario, virus, bacteria partículas ambientales que dice la evidencia. Las vacunas solo representan una mínima fracción de ese estímulo natural. Y estudios muestran que aplicar varias vacunas a la vez no [00:08:00] sobrecarga el sistema inmune.
Y como estos, hay múltiples mitos que escuchamos todo el tiempo que pasa con esto. Los mitos solo crean miedo y lamentablemente dejan a los más vulnerables desprotegidos. ¿Porque debemos proteger a nuestros niños?. Y el polio es un ejemplo contundente. El polio es una enfermedad que puede dejar un niño paralizado de por vida.
No tiene cura, pero lo más importante es que tenemos una vacuna segura y efectiva que lo previene. Permitir que el polio regrese sería un fracaso ético y social. Por otro lado, cada brote de sarampión, cada caso de polio nos recueda que los virus aprovechan estos espacios. Esos vacíos que dejamos. La vacunación no es solo un acto individual, es un compromiso comunitario.
Cuando un padre o una madre o un [00:09:00] custodio decide no vacunar. No solo arriesga a su hijo, sino a todos esos niños que están en la misma comunidad. Las consecuencias de no vacunar nos traen brotes masivo. Por ejemplo, volvemos y hablamos del sarampión. de las enfermedades más contagiosas necesita más del 90 percent de cobertura para que no circule dos, discapacidad y muerte.
Volvemos al polio. Causa parálisis irreversible. La difteria pueda asfixiar a un niño. La tosferina puede ser mortal en bebés. Y por otro lado, vemos el impacto global. Lo que ocurre en Estados Unidos puede extenderse a otros países en semanas porque ningún país está aislado. Los mitos sobre vacunas nacen del miedo de la desinformación y la desconfianza, pero la ciencia es clara.
Las vacunas no causan autismo, no contienen mercurio [00:10:00] dañinos y no sobrecargan el sistema inmune.
Sigue siendo oye, bien. La herramienta más segura, efectiva y solidaria para proteger la vida de los seres humanos. Y hoy más que nunca, la comunicación en salud es esa herramienta poderosa. No basta contener el conocimiento científico o con aplicar las mejores prácticas clínicas. Nosotros necesitamos transmitir información de manera clara, accesible y veras.
Para que las personas para que las comunidades puedan tomar decisiones informadas sobre su salud en un mundo que está saturado de desinformación y de noticias falsas. El rol del profesional de la salud trascienden del consultorio somos educadores. Cada palabra que decimos puede reforzar la confianza en las vacunas.
Inspirar [00:11:00] hábitos saludables o motivar la prevención, pero también cada silencio. Cada mensaje confuso puede abrir la puerta de la duda. El miedo. Y como consecuencia, el riesgo. La comunicación en salud no es un accesorio. Es un acto ético y de responsabilidad social. Explicar con paciencia, escuchar con empatía y traducir la evidencia científica en mensajes comprensibles es parte de nuestra misión de cuidar la vida.
Hagamos de la comunicación un puente no un muro. Ese puente que conecte la ciencia con la comunidad, la prevención con la esperanza y la confianza con la salud pública. Porque al final, no solo curamos con medicamentos o procedimientos, también sanamos con palabras con claridad y con verdad. Las vacunas son un pacto de [00:12:00] protección entre generaciones.
Nuestros abuelos y padres lucharon para erradicar estas enfermedades. Así que ahora nos toca a nosotros mantener esa protección viva. La salud pública empieza en cada decisión familiar en cada comunidad, en cada país, y no podemos permitirnos retroceder. Y yo te hablo pronto. [00:13:00]
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