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Transforma Tu Práctica Profesional con la Filosofía del Kintsugi


Aceptar Nuestras Imperfecciones

Como profesionales de la salud, enfrentamos constantemente desafíos: largas jornadas, decisiones difíciles, frustraciones con el sistema de salud y, a veces, el cansancio extremo que nos lleva al agotamiento. Podemos encontrar una manera de atender esto a través de la filosofía japonesa del Kintsugi.


Al adoptar la filosofía del Kintsugi, podemos aprender a aceptar que no necesitamos ser perfectos para ser eficaces y compasivos en nuestra práctica. Las grietas que tenemos, ya sean físicas o emocionales, pueden convertirse en nuestros mayores puntos de fortaleza. En lugar de lamentarlas, podemos aprender a verlas como las líneas doradas que nos han formado y fortalecido a lo largo de nuestra trayectoria.



Valorar Nuestra Historia y Transformación

Cada experiencia vivida, ya sea positiva o negativa, ha sido una lección valiosa. En la vida profesional, como en el Kintsugi, nuestras 'heridas' son parte de lo que nos convierte en quienes somos. Nos ayudan a mejorar, a entender a nuestros pacientes con mayor empatía y a crecer tanto profesional como personalmente.


Este año, ¿por qué no reflexionar sobre los desafíos que has superado en el pasado? ¿Cómo te han transformado esas experiencias? Al valorar esas dificultades, podemos enriquecer nuestra trayectoria y aprender a abrazar cada paso hacia la sanación, tanto para nosotros como para nuestros pacientes.


Fomentar la Empatía y la Escucha Activa

El Kintsugi no solo nos invita a transformar nuestra propia visión sobre las dificultades, sino que también nos proporciona una poderosa herramienta para mejorar nuestra relación con los pacientes. Al aplicar esta filosofía en nuestra práctica, podemos ayudar a nuestros pacientes a ver sus propias cicatrices, tanto físicas como emocionales, como símbolos de fortaleza y recuperación.


Practicar la escucha activa, fomentar la autonomía de los pacientes y ayudarles a tomar decisiones informadas sobre su salud puede ser el primer paso para que reconozcan sus propias 'líneas doradas'. De esta forma, podemos contribuir a su proceso de sanación, ayudándoles a transformar sus heridas en fuentes de fortaleza.


El Poder de la Transformación en la Práctica

El Kintsugi también nos invita a ver cada día como una oportunidad para comenzar de nuevo. Por ejemplo, cada lunes se abre una nueva puerta hacia las oportunidades de la semana. Si adoptamos una mentalidad de transformación constante, podremos ver nuestras prácticas diarias no como una rutina, sino como un proceso continuo de sanación y crecimiento, tanto para nosotros como para nuestros pacientes. Al igual que en el Kintsugi, las imperfecciones de nuestra jornada profesional pueden convertirse en las piezas doradas que nos dan fuerza y nos permiten avanzar con mayor resiliencia.


Face painted white with gold cracks, eyes closed, hand on chin. Gray background. Peaceful expression, textured surface resembles kintsugi.
La filosofía del Kintsugi puede ayudarte a aceptar imperfecciones, transformar tu práctica profesional y mejorar tu relación con los pacientes.

La Filosofía del Kintsugi como Camino de Sanación

En este nuevo año, te invito a reflexionar sobre cómo puedes incorporar el Kintsugi en tu práctica profesional. Reconoce tus imperfecciones, valora las experiencias pasadas y practica la empatía con tus pacientes. Cada grieta, cada cicatriz, puede convertirse en una obra de arte que representa tu crecimiento, tu resiliencia y tu capacidad para sanar. Al aplicar este enfoque en tu práctica, no solo te transformarás a ti mismo, sino que también inspirarás a otros a hacer lo mismo.


Recuerda, el Kintsugi nos enseña que no hay belleza sin transformación, y que cada cicatriz es un recordatorio de la fuerza que tenemos para superar cualquier desafío. Adopta esta filosofía, tanto para ti como para tus pacientes, y comienza a ver cada día como una oportunidad para fortalecer tu práctica y tu bienestar.



Lee la transcripción completa del eisodio 22 de Comunica Salud


Ep. 22 Kintsugi en la Salud: Cómo Abrazar Imperfecciones y Fomentar la Resiliencia


(0:00)

Adoptar la filosofía del Kintsugi puede ayudarnos uno a aceptar nuestras imperfecciones. ¿Y qué

significa esto? Es simplemente reconocer que no necesitamos ser perfectos para ser eficaces y

compasivos en la práctica. ¿Quieres tener diversas herramientas y desarrollar habilidades para

optimizar tu trabajo como profesional de la salud? Te doy la bienvenida a Comunica Salud.

(0:28)

Soy la Doctora Beatriz Cuballejo, comunicadora en salud y tu anfitriona. Te acompaño en este

espacio que lo he pensado para ti. Todo lo que dialoguemos estará centrado en los procesos

de comunicación porque queremos hacer una diferencia en el impacto que tenemos en nuestra

vida, la de nuestros pacientes y por qué no, la de nuestros colegas.

(0:52)

Por más de dos décadas he dedicado mi carrera al trabajo con los profesionales, los pacientes,

las instituciones de prestación de servicios de salud y también los medios de comunicación.

Así que conozco de primera mano las necesidades y los retos, pero también cómo podemos

transformarlos y a la vez transformarnos. Todo lo que te comparto son historias de vida que

podría ser la mía o la tuya. Ven y vivela conmigo y hagamos la diferencia porque todo Comunica

Salud. Hola, hola.

(1:23)

Te doy la bienvenida a Comunica Salud. Hoy vamos a combinar un poco el autocuidado tanto

para profesionales como para los pacientes y hablaremos de una filosofía milenaria que puede

transformar cómo nos vemos a nosotros mismos y nuestra práctica profesional. Y es el Kintsugi,

este arte japonés de reparar artículos que están rotos con oro u otros metales. No solo es una

técnica artesanal, es una filosofía que nos invita a valorar nuestras heridas, traumas, pérdidas o

situaciones vividas como parte de nuestra historia y resiliencia. En este episodio voy a explorar

contigo cómo esta visión puede ser un recurso de muchísimo valor tanto para los profesionales

de la salud, pero también no solo a nivel personal, sino que en la relación con los pacientes.

(2:26)

Así que te invito a que esta sea una práctica que pongas en práctica, valga la redundancia, para

iniciar el año y en este momento sobre todo, en que estamos recuperando la cotidianidad. Me

gusta llamarle cotidianidad y no rutina, porque en ocasiones penalizamos esa palabra rutina,

poniendo quizás una carga negativa a eso que hacemos en el día a día. Bueno, igual que

penalizamos el lunes. Me voy a tomar una pausa aquí antes de hablar del Kintsugi, te voy a contar

que el lunes es mi día favorito. ¿Por qué?

(3:05)

Porque en uno de los trabajos, cada vez que yo llegaba súper contenta los lunes, todo el mundo

se estaba quejando. ¿Pero por qué es lunes? Pero bendito, pero empezar la semana, Pero qué

pesadez, Pero que levantar todos estos huesos un lunes es bien complicado. Así que todo el

mundo estaba de queja en queja, de queja en queja. Y la verdad es que cuando yo llegaba

agarraba todas esas energías y claro que yo de momento no quería hacer nada.

(3:32)

Así que te cuento que el lunes es mi día favorito. Para mí el lunes abre una semana de oportu-

nidades. Y yo en aquel momento empecé a decirle a todo el mundo el lunes es mi día favorito.

El lunes es mi día favorito. Y entonces la gente pensaba que me faltaba un tornillo, pero ni para

el carácter.

(3:53)

Venían a hablarme sobre el horror de que hoy es lunes. Y luego comenzaron a decir bueno, a lo

mejor no es tan grave si me preparo mejor el domingo, si no me amanezco el domingo en soborn.

Y aunque yo no creo que con yo estarle diciendo que el lunes era mi día favorito cambiaran su

perspectiva, pero al menos cambió esa pesadez de cómo se sentía la energía de aquel espacio.

Así que aprovecha este inicio de año y abraza cada lunes como ese portal de oportunidades de

la semana. El dominguito, te preparas, analizas tu semana y voilà.

(4:34)

Que te aseguro que vas a mirar los lunes de manera distinta y poco a poco lo vas a hacer un

hábito. Y en efecto, por ser mi día favorito, yo lo organizo magistralmente como esa apertura de

recibir la semana. Bueno, y ahora a lo que vinimos. ¿Qué es el Kintsugi y qué nos enseña? Pues

el Kintsugi es el arte de reparar objetos de cerámica rotos utilizando laca mezclada con polvo de

oro, plata o platino.

(5:08)

Seguramente tienes que haber visto una foto en las redes sociales donde hay un objeto, segu-

ramente de porcelana, que tiene alguna línea, algún espacio que es distinto. Pues en lugar de

ocultar las grietas, el Kintsugi la resalta convirtiéndolas en parte esencial de la belleza del objeto.

¿Y para qué se hace esto? Simplemente para celebrar la imperfección a la vez que se celebra

la transformación. Y como profesionales de la salud enfrentamos constantes retos, siempre lo

he dicho en muchas ocasiones, largas jornadas, decisiones difíciles, turnos doble frustración

por el sistema, frustración por la inacción de los pacientes, molesta con los compañeros, que te

cambien tu título y que además tienes cinco responsabilidades adicionales a las que tenía.

(6:07)

Bueno, yo no te hablo de nada que yo no me haya vivido en carne propia a nivel personal. ¿K-

intsugi nos recuerda que esas situaciones, esas propias cicatrices, sean físicas, sean emocionales,

también pueden ser de fortaleza, de transformación y por qué no? De belleza también. Así que

si has enfrentado, que estoy segura que sí, ese burnout, esa frustración, esa desmotivación, el

que tú sientes que te pasa, te pasa y te pasa todo y no arranca y ¿Por qué me pasa esto a mí?

Hay una manera distinta de verlo.

(6:49)

Y algo que me encantaría traer dentro del tema es que nuestros pacientes también llegan a

nosotros con grieta, historias de enfermedad, dolor, trauma, quizás también son cuidadores,

quizás están frustrados ante esa falta de acceso a los servicios, la falta de apoyo. Aplicar el Kintsu-

gi en nuestra práctica significa reconocer que estas experiencias forman parte de tu narrativa

y de su narrativa. Y por qué no trabajar juntos para ayudarlos a reconstruirse. A lo mejor esto

puede hacer el cambio. Y esto puede hacerse a través de la escucha activa, fomentando el que el

paciente tenga información que pueda tomar decisiones informadas que le ayuden a apoderarse

sobre su salud, reconociendo su resiliencia y también esa capacidad de transformarse.

(7:53)

Cada paso hacia la sanación, por pequeño que sea, es precisamente esa línea de oro que refuerza

tu identidad o su identidad y tu capacidad de superación o su capacidad de superación. Un

paciente que supera una cirugía difícil puede tener cicatrices visibles. Y en lugar de centrarnos

solo en la estética, que muchas ocasiones nos vemos tentado a esto, quizás podemos ayudarles

a verlas como si símbolos de fortaleza y de recuperación. Y esta perspectiva cambia cómo se ven

a sí mismos y su actitud hacia el proceso de sanación. Así que pasa el mensaje puedas ayudar a

transformar su manera de ver los procesos.

(8:46)

Y el inicio de un nuevo año es una oportunidad para reflexionar sobre cómo queremos seguir

adelante y adoptar la filosofía del Kintsugi puede ayudarnos uno aceptar nuestras imperfec-

ciones. ¿Y qué significa esto? Es simplemente reconocer que no necesitamos ser perfectos para

ser eficaces. Y compasivos en la práctica. 2.

(9:12)

Valorar nuestras experiencias pasadas. En lugar de lamentar errores o dificultades, puedes

verlo como líneas doradas que enriquecen tu trayectoria. 3. Fomentar el empatía. Practicar esta

filosofía con nosotros mismos nos hace más capaces de transmitirla a quienes están bajo nuestro

cuidado.

(9:38)

¿De una vez hacemos ese modelaje por dónde puedes comenzar? Inicia el año escribiendo ese

desafío que superaste el año pasado y reflexiona sobre cómo te transformo. Así fomentas tu

introspección. Y quién sabe si hasta puede ser ese ejercicio que compartas con los pacientes

ayudándolos a encontrar sus propias líneas doradas. El Kintsugi nos recuerda que en nuestra

grieta, ya sean visibles o no, reside esa belleza única de crecimiento.

(10:14)

Y como profesional de la salud, puedes utilizar esta práctica para inspirarlos hacia ese camino

de la sanación. Este nuevo año te invito a que adoptes la visión del Kintsugi como una forma

de recuperar la cotidianidad con significado, resiliencia y empatía. Y si quieres repasar otras

prácticas para comenzar tu año asegurando tu autocuidado, visita el blog Comunica Salud a

través de hcgallerypr. Com titulado Cómo el Ikigai japonés puede transformar el autocuidado

para los profesionales de la salud. Creo que lo grabé el año pasado, que lo escribí, perdón, el

año pasado, en el mes de junio, así que puedes buscarlo más o menos en esa fecha.

(11:02)

Y ese fue uno de los blogs que más generó correos electrónicos pidiendo más información.

Así que búscalo, repásalo y ya pronto traeremos un reto que está muy relacionado con estas

prácticas de autocuidado. Yo aprovecho para celebrar contigo que justo hoy cumplimos un

año de nuestro blog Comunica Salud y agradezco tu apoyo siempre. Cuéntame cómo te va

en esta introspección del Kintsugi y recuerda que cada experiencia nos moldea y cada cicatriz

puede ser una obra de arte cuando hacemos introspección y accionamos definitivamente que

comunicamos salud. Cuéntame cómo te va.

(11:51)

Yo siempre te voy a acompañar en el camino. Te hablo pronto. Hasta la próxima. Este podcast llega a ti gracias al Health Communications Gallery y a su división de educación continua Edugallery.

Y si piensas que la información compartida puede ser una herramienta para algún compañero

de trabajo, algún familiar o alguna otra persona, compártelo y yo te espero la próxima semana.

(12:22) Qué lindo que estés aquí. Te agradezco. Comunica Salud es producido por Podcasteras mediante.


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