Cómo comenzar el año con calma y autocuidado como profesional de la salud
- Dra. Beatriz Q. Vallejo

- Dec 31, 2025
- 2 min read
El inicio de un nuevo año suele venir cargado de listas, propósitos y metas que parecen urgentes: profesionales, familiares, espirituales y personales. Todo al mismo tiempo.Y para muchos profesionales de la salud, ese comienzo no se siente como una oportunidad, sino como una presión.
Hablé de esto en el episodio más reciente de Comunica Salud Podcast, lo puedes escuchar completo aquí:
Tal vez te pasa que el calendario cambió, pero tu cuerpo todavía está en el año anterior. Cansado. Saturado. Sin haber cerrado del todo.Y aun así, pareciera que enero exige entusiasmo, productividad y reinvención inmediata. Pero comenzar el año no tiene por qué ser una carrera. Puede ser una decisión.
Contrarresta el cansancio al comenzar el año con calma y autocuidado
Muchas metas de Año Nuevo no nacen del deseo, sino de la culpa. De esa sensación constante de ir tarde, de no haber hecho suficiente, de tener que “ponerse al día” con la vida.
Cuando los comienzos se viven desde la obligación, incluso algo tan simbólico como enero puede resultar pesado. Por eso, antes de pensar en lo que viene, vale la pena hacer una pausa y preguntarnos:
¿Cerré el año anterior?
¿Estoy comenzando desde la carencia o desde la abundancia?
¿Desde el miedo o desde el cuidado?
Un año nuevo trae oportunidades, sí. Pero también puede llegar con esperanza… y con el cuerpo agotado.
Pequeñas acciones que cuidan de verdad
No siempre necesitamos grandes promesas para sentir que avanzamos.A veces, lo más transformador es lo pequeño, lo sostenido y lo posible.
Dormir 20 minutos más.
Acostarte un poco más temprano.
Tomar agua de forma consciente.
Decir un no a tiempo.
Pedir ayuda.
Respirar antes de responder.
La constancia en lo pequeño suele ser más poderosa que la perfección en lo grande.

Tres herramientas para comenzar el año con calma
1. La decisión ancla
Hazte esta pregunta para enero: Si este mes solo pudiera cuidar una cosa de mí, ¿cuál sería? No es para todo el año. No es una lista. Es una sola decisión que te sirva de ancla.
2. El lenguaje que cuida
La manera en que te hablas también es una intervención en salud.
Explora pequeños cambios:
En vez de “tengo que”, prueba con “elijo”.
En vez de “fallé”, intenta “aprendí”.
En vez de “no fue suficiente”, recuerda:“Hice todo lo que estaba en mis manos con las herramientas que tenía en ese momento”.
Háblate bonito.Ese ejercicio cotidiano también es autocuidado.
3. El chequeo amable
Una vez a la semana, crea un mini ritual y pregúntate:
¿Qué hice esta semana que sí me cuidó?
¿Qué necesito ajustar ahora mismo sin castigarme?
No se trata de evaluarte.Se trata de acompañarte.
La salud como relación, no como meta
La salud no siempre es una meta que se alcance. Es una relación contigo misma.
Y como toda relación, mejora con atención, paciencia y respeto. Este año no tiene por qué exigirte más; libérate del cansancio para comenzar el año con calma y autocuidado. Avanzar paso a paso también es avanzar. Elegir desde el cuidado y no desde el miedo también cuenta. La humanización de la salud comienza contigo. En cómo te tratas. En cómo te hablas. En cómo te permites empezar.
.png)



Comments