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Tu línea del tiempo: cómo reconocer tu crecimiento como profesional de la salud


La Navidad suele llegar con ruido, compromisos y expectativas. Para muchos profesionales de la salud, también llega con cansancio acumulado. En el episodio de Navidad de Comunica Salud te propongo que te hagas un regalo distinto: detenerte y mirar tu propia historia. A través de un ejercicio sencillo pero profundo, crearás tu línea del tiempo del año para reconocer logros, retos, decisiones y momentos humanos que te transformaron. Porque honrar lo vivido también forma parte del bienestar profesional.


Escucha el episodio completo aquí:



Regálate tiempo, no cosas: el ejercicio de la línea del tiempo


Hoy no te propongo añadir tareas a tu lista. Te invito a devolverte algo que ya es tuyo: tu tiempo vivido. Entre turnos, reportes, pacientes y responsabilidades familiares, es fácil olvidar cuánto has cargado y cuánto has logrado. Detenerte a mirar el año con intención te permite organizar, comprender y sentir tu camino recorrido.


La invitación es simple: dibuja una línea horizontal que represente tu año, de enero a diciembre. Mes a mes, identifica momentos clave usando preguntas guía:

  1. Enero: ¿Cuál fue tu primera victoria del año?

  2. Febrero–Marzo: ¿Cuándo sentiste orgullo profesional?

  3. Abril–Mayo: ¿Qué reto enfrentaste con valentía?

  4. Junio–Julio: ¿Qué decisión, aprendizaje o límite marcó un antes y un después?

  5. Agosto–Septiembre: ¿Qué momento humano te recordó quién eres más allá de tu título?

  6. Octubre–Noviembre: ¿Qué salió mejor de lo que esperabas?

  7. Diciembre: ¿Qué semilla estás sembrando para el próximo año?


No importa si fue algo grande o pequeño. Ponle fecha. Escríbelo. Recuérdalo.
Profesional de la salud reflexionando y escribiendo en un cuaderno durante una pausa de fin de año, representando autocuidado y cierre de ciclo.
Cerrar el año también es mirarte con honestidad, reconocer tu camino y regalarte el descanso. 🌿✨

Mira patrones, no solo eventos


Al observar tu línea del tiempo completa, identifica tres momentos que te gustaría repetir el próximo año. No por nostalgia, sino porque fueron señales de bienestar, de propósito o de crecimiento. Marcarlos ayuda a tu cerebro a crear intención. Repetir lo que te hace bien también es autocuidado.


Cierra el año con gratitud y presencia


El año no fue perfecto, pero te sostuvo. Te transformó. Te permitió impactar vidas, incluso cuando nadie lo notó. En palabras de la Dra. Vallejo, tu presencia marcó la diferencia, aunque nunca lo sepas del todo. Agradecerte a ti misma, reconocerte y descansar no son un lujo: son una responsabilidad profesional y humana.


Cuidar a los demás comienza por cuidarte. Este ejercicio es una forma de recordarte que también fuiste un milagro, a tu manera, en cada interacción. Que el nuevo año te encuentre con claridad, paz y una línea del tiempo que no solo recuerdes, sino que también sientas.

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