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Comunicación asertiva en salud: por qué te callas en las reuniones importantes (y cómo dejar de hacerlo)

Writer: Dra. Beatriz Q. Vallejo
Dra. Beatriz Q. Vallejo
Sep 3
18 min read



Smiling Dr. Beatriz Q. Vallejo in a bright pink blazer sits at a desk in a light office setting.

Autora: Dra. Beatriz Q. Vallejo, EdD, MPHE, MPR

Presidenta de Health Communications Gallery



La reunión ya lleva veinte minutos. Alguien presenta un plan que, tú lo sabes, no considera un riesgo real para la seguridad del paciente. Te preparaste para esto y tienes la experiencia exacta para decirlo con precisión.


Pero otra persona habla primero. La conversación avanza y tú negocias contigo misma: quizás no es el momento; probablemente ya alguien lo va a mencionar. Mejor lo digo después.


La reunión termina. Nadie mencionó el riesgo. Y tú sales con esa sensación tan particular de saber exactamente qué había que decir — y no haberlo dicho.


La comunicación asertiva en salud es la capacidad de expresar una observación, una necesidad o un desacuerdo profesional con claridad, sin pedir disculpas por tenerla y sin esperar a que alguien más lo diga primero. 

No es hablar más fuerte ni hablar más. Es hablar cuando hace falta, con la certeza de que la experiencia clínica o administrativa que se lleva a la sala es, en sí misma, razón suficiente para tener voz en ella. Para profesionales entrenados a priorizar la voz del paciente, del equipo y de la institución por encima de la propia, practicarla no es un rasgo de personalidad. Es una destreza que se puede nombrar, entrenar y mantener.


En el episodio 107 de Comunica Salud te cuento más sobre por qué te callas en esas reuniones. Escúchalo completo aquí:



Por qué este silencio es tan común en salud


El silencio en una sala de reuniones rara vez es falta de conocimiento. Casi siempre es una negociación interna que la persona pierde en segundos: el miedo a parecer difícil, el cansancio de sostener otra conversación incómoda, la costumbre profesional de ceder el turno, la sensación de que hay jerarquías que no se cuestionan en voz alta.


En salud, ese silencio tiene un costo específico. Una observación no dicha en una reunión clínica puede ser una señal de seguridad que nadie revisó a tiempo. Un logro no mencionado en una evaluación puede ser la razón por la que alguien no fue considerado para un ascenso. Una carga de trabajo no cuestionada puede ser el primer paso hacia el agotamiento de todo un equipo.


Y hay una presión adicional que rara vez se dice en voz alta: muchos entornos de salud, sin proponérselo, recompensan la contención. La persona que no pide nada es "fácil de trabajar con". La que pide, cuestiona o negocia corre el riesgo de ser percibida como "conflictiva". Esa lectura —justa o no— es una de las razones por las que tantos profesionales han ido cediendo en su voz sin darse cuenta del momento exacto en que empezaron a hacerlo.


El profesional más poderoso de la sala: qué es y qué no es


La socióloga y ejecutiva Lydia Fenet construyó buena parte de su carrera como subastadora, colocándose frente a salas llenas de personas poderosas para captar su atención, sostenerla y guiarla hacia una decisión. Su libro The Most Powerful Woman in the Room Is You parte de una premisa simple: para que otros reconozcan el valor de lo que llevas a una sala, primero tienes que reconocerlo tú.

Trasladado a salud, el profesional más poderoso de la sala no es necesariamente quien más habla ni quien ocupa el cargo más alto en el organigrama. Es quien formula la pregunta que nadie se atreve a hacer. Quien detiene una conversación para recordar que detrás de las estadísticas hay personas. Quien reconoce públicamente el trabajo de un colega. Quien dice, con respeto y sin rodeos: "Esa decisión podría afectar la seguridad del paciente y necesitamos revisarla."


No se trata de fingir seguridad. Se trata de recordarle al cuerpo que no está entrando a pedir permiso para existir, sino a contribuir. Y conviene ser igual de claro sobre lo que esto no es. No es imponerse a las demás voces de la sala. No es hablar por hablar, ni convertir cada reunión en un escenario personal. No es tampoco un talento innato reservado para personalidades extrovertidas: es una práctica, y como toda práctica, se construye con repetición, no con inspiración esporádica.


Profesional de la salud participa con seguridad y claridad en una reunión de equipo, mientras colegas escuchan sus aportaciones sobre un plan de trabajo y seguridad del paciente.
Alzar la voz con claridad también es una forma de cuidar. La comunicación asertiva permite a los profesionales de la salud expresar riesgos, necesidades y propuestas que pueden transformar decisiones, equipos y resultados.

Cuatro señales de que has cedido tu voz profesional


Ceder la voz rara vez ocurre de golpe. Ocurre en decisiones pequeñas, acumuladas durante meses o años, hasta que hacerse pequeño empieza a sentirse normal. Estas cuatro señales ayudan a identificar en qué punto está cada quien.



Blue icon of a seated person with crossed arms under a clock, suggesting waiting or boredom

1. Dejaste de pedir — y empezaste a esperar que te noten

En algún momento, pedir una capacitación, un ajuste de carga o una oportunidad empezó a sentirse como una imposición. La alternativa fue esperar a que alguien más lo notara por cuenta propia. El problema es que las organizaciones, por más atentas que sean, no siempre cuentan con la información necesaria para adivinar qué necesita cada persona. Esperar en silencio no es paciencia: es delegar en otra persona una decisión que te corresponde tomar.



White icon of a person hugging themselves inside a light blue circle, suggesting comfort or self-care.

2. Dejaste de mostrar tus logros

Minimizar el propio trabajo —"fue un esfuerzo de todos", "no fue nada del otro mundo"— puede percibirse como humildad, pero tiene un efecto medible: hace invisible precisamente la información que una institución necesita para reconocer, promover y compensar con justicia. En el artículo "Retención de talento en salud: el poder del reconocimiento", hablo sobre esto. Un logro que nunca se nombra es, para efectos prácticos, un logro que no ocurrió en una organización.



Blue circular phone icon with 24 in the center, suggesting 24-hour call support

3. Dejaste de establecer límites

La carga de trabajo insostenible rara vez llega de golpe. Llega en tareas adicionales que "por esta vez" se aceptan, hasta que se convierten en parte no reconocida ni compensada del rol. Cuando establecer un límite deja de sentirse posible, no es porque la carga se haya vuelto liviana: es porque el hábito de nombrarla se perdió.



White stylized climber holding a rope on a light blue circle background, with a calm minimalist icon style

4. Dejaste de imaginar que las cosas pueden hacerse de otra manera

Esta es quizás la señal más silenciosa. Cuando una persona deja de proponer alternativas —a un proceso, a una dinámica de equipo, a una forma de atender a un paciente— no es porque se haya quedado sin ideas. Es porque, en algún punto, aprendió que proponer no cambiaba nada. Esa resignación aprendida es costosa para cualquier institución que dependa de la experiencia de primera línea de su personal para mejorar.


Cinco herramientas para practicar la comunicación asertiva en salud en tu próxima reunión


Esto es lo práctico: cinco herramientas, inspiradas en el trabajo de Lydia Fenet y adaptadas al contexto de la salud, para llevar a la próxima reunión en la que sabes que tienes algo que decir.



White silhouette of a flexing woman inside a pale green circle on a white background, evoking strength and confidence

1. Diseña tu propio gesto de poder

Fenet golpeaba un mazo antes de cada subasta — no solo para captar la atención de la sala, sino también como señal para sí misma de que asumía el control de su espacio. Un profesional de la salud no necesita un mazo, pero sí un ritual propio, breve y repetible: una respiración consciente antes de entrar, los pies firmes en el suelo, una frase interna. Frase para probar: "Yo conozco este tema y mi aportación importa." El gesto puede durar un segundo o diez, pero su función es cambiar la pregunta con la que entras a la sala: de "¿Qué van a pensar de mí?" a "¿Qué necesita esta sala de mí en este momento?"



White icon of a hand holding three people beneath a sparkling diamond on a muted green circle background.

2. Nombra tu valor sin pedir disculpas

Cuando alguien pregunta por un logro, la respuesta automática suele minimizarlo. Esa costumbre es comprensible, pero le niega a la organización la información que necesita para reconocer el trabajo bien hecho. En vez de decir "no fue nada, todo el mundo metió la mano", prueba con: "Este fue un esfuerzo colectivo y yo me siento muy orgullosa de haber diseñado la estrategia que permitió alcanzar estos resultados." No es arrogancia. Es información — y las organizaciones no pueden reconocer aportaciones que permanecen ocultas.



White person icon with speech bubble and question mark on pale green circle, suggesting help or questions

3. Practica el arte de pedir

Pedir no garantiza recibir todo lo solicitado. Pero callar sí garantiza que una necesidad nunca entre siquiera en la conversación. En el artículo "Comunicación no violenta en salud: cómo transformar conflictos en conversaciones empáticas", te comento cómo pedir. El arte de pedir consiste en convertir una necesidad difusa en una petición concreta: "Me interesa dirigir el próximo proyecto y quisiera saber qué competencias debo fortalecer para ser considerada." O bien: "Necesito que revisemos la distribución de tareas porque la carga actual es insostenible." Pedir no es rogar. Es hacer visible la condición necesaria para realizar un buen trabajo.



4. Construye relaciones antes de necesitarlas

El networking que transforma una carrera no es un intercambio rápido de tarjetas. Se construye con curiosidad genuina por el trabajo de otra persona, con generosidad al reconocer sus logros y con seguimiento: recordar ese proyecto que alguien mencionó, felicitar por un logro, mantener la conexión sin aparecer únicamente cuando se necesita algo. Estas relaciones son, en la práctica, la red que sostiene a una persona cuando llega el momento de pedir, negociar o simplemente pensar en voz alta con alguien que entiende el contexto.



Icon of two people seated at a table with arrows and a checkmark above, on a pale green circle background.

5. Negocia con claridad, no con disculpas

Negociar no es solo hablar de salario. Es negociar el tiempo, los recursos, las responsabilidades, el reconocimiento y los límites. El error más común es suavizar la petición hasta casi desaparecerla: "Perdona que te moleste, quizás esto es una tontería, pero..." Prueba en cambio con precisión: "Necesito que se revise este proceso porque está duplicando el trabajo del equipo, afectando el tiempo disponible para atender a los pacientes, y esto también tiene un impacto en el presupuesto de la institución." Se puede ser amable sin reducir el valor de lo que se pide.


Lo que la voz no resuelve sola


Ninguna de estas cinco herramientas funciona en el vacío. Un profesional puede aprender a hablar con total claridad y, aun así, quedarse en silencio si la experiencia le ha enseñado que hacerlo tiene consecuencias.


No se puede enseñar a las personas a levantar la voz y luego castigarlas cuando dicen algo que la organización no quiere escuchar. No se puede invitar al autocuidado mientras se glorifica al profesional que nunca descansa. No se puede hablar de liderazgo humanizado si las decisiones importantes se siguen tomando sin considerar a quienes realizan el trabajo a diario.

La voz individual y la seguridad organizacional no son dos temas distintos. Son las dos mitades de la misma condición.

Qué implica esto para quien dirige un hospital, clínica o aseguradora


Si la mitad de esta conversación le corresponde a cada profesional, la otra mitad le corresponde a quien diseña las estructuras en las que ese profesional trabaja.

Esto significa, en términos concretos, formar líderes capaces de escuchar sin castigar la honestidad de quien habla. Significa simplificar procesos que hoy exigen una valentía innecesaria solo para señalar un problema evidente. Significa que los programas de bienestar dejen de ser cosméticos y que las cargas laborales se vuelvan sostenibles de verdad, no en el discurso institucional, sino en el itinerario real de cada semana.


Significa también construir mecanismos formales de reconocimiento y visibilidad — no depender de que cada persona aprenda, por su cuenta, a venderse bien. En el artículo "Compromiso laboral en salud: cómo recuperar el propósito de tu equipo", abundo al respecto. Esto significa entender que la comunidad profesional no es un lujo: cuando una amplia mayoría del personal de salud expresa interés en pertenecer a una red interdisciplinaria de apoyo, lo que pide no es otro curso. Está pidiendo un lugar donde decir "esto también me está pasando a mí" sin que reconocer su cansancio ponga en duda su competencia.

La organización tiene que convertirse en un espacio seguro para el poder de los demás.


Antes de tu próxima reunión importante

¿En qué espacios profesionales has comenzado a hacerte pequeño o pequeña?

¿Qué conversación, petición o límite has estado posponiendo?

¿Cuál va a ser tu gesto de poder — ese que te recuerda, antes de entrar a la próxima sala, que tu conocimiento y tu experiencia también pertenecen allí?


El cambio no siempre se aplaude, pero sí cuenta


Vuelve a esa reunión con la que empezó este artículo. Conoces el tema. Sabes que hay algo importante que debe decirse. Pero esta vez haces una pausa. Pies firmes en el suelo. Tu gesto de poder. Una respiración. Y dices: "hay una perspectiva que todavía no hemos considerado."


Quizás la sala no cambie por completo. Quizás nadie aplauda. Tal vez la conversación se vuelva incómoda por un momento. Pero algo sí habrá cambiado: tú, porque dejaste de abandonar tu voz para proteger la comodidad de la sala.


Preguntas Frecuentes


¿Qué es la comunicación asertiva en salud? Es la capacidad de expresar una observación, necesidad o desacuerdo profesional con claridad y sin disculparse por tenerlo, sin esperar a que otra persona lo diga primero. No implica hablar más ni más fuerte, sino hablar cuando hace falta, reconociendo que la propia experiencia clínica o administrativa es razón suficiente para tener voz en la sala.

¿Por qué los profesionales de la salud se callan en reuniones importantes? Porque el silencio suele responder a una negociación interna: miedo a parecer difícil, costumbre de ceder el turno, o la percepción de que pedir y cuestionar se lee como conflictivo. Muchos entornos de salud, sin proponérselo, recompensan la contención por encima de la voz.

¿Cómo empiezo a hablar más en las reuniones de mi equipo? Empieza con un ritual breve antes de entrar — una respiración, una frase interna, los pies firmes en el suelo — que te recuerde que entras a contribuir, no a pedir permiso. Practica también convertir necesidades difusas en peticiones concretas y específicas.

¿Es lo mismo ser asertivo que parecer difícil o arrogante? No. La asertividad nombra información que la organización necesita: una aportación, un riesgo, una necesidad. La arrogancia busca atención; la asertividad busca claridad. Se puede pedir con firmeza y, al mismo tiempo, con respeto por las demás personas en la sala.

¿Qué puede hacer una organización de salud para que su personal hable con más libertad? Formar líderes que escuchen sin castigar la honestidad, simplificar procesos innecesarios, sostener cargas laborales realistas y construir mecanismos formales de reconocimiento. La voz individual solo se sostiene si la organización la recibe como una sala segura, no como un riesgo a controlar.



Lee la transcripción completa del episodio 107 de Comunica Salud


107. Por qué te callas en las reuniones importantes (y cómo dejar de hacerlo)

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[00:00:00] Introducción: el profesional más poderoso de la sala

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[00:00:00] Dra. Beatriz Q. Vallejo: No se trata de fingir seguridad, simplemente se trata de que tú le recuerdes a tu cuerpo que tú no estás entrando a pedir permiso para existir, que tú estás entrando a contribuir y eso te hace el profesional más poderoso de la sala.


[00:00:15]


[00:01:20] Dra. Beatriz Q. Vallejo: El profesional más poderoso de la sala eres tú. Imagina que llegas a una reunión importante. Puede ser una reunión de equipo, una presentación ante la administración, una conversación con un paciente y su familia, o ese encuentro en el que se tomarán decisiones que afectarán directamente tu trabajo. Tú conoces el tema, te preparaste, tienes experiencia.


[00:01:48] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Sabes que hay algo importante que debe decirse, pero alguien comienza a hablar primero. Otra persona interrumpe. La conversación avanza [00:02:00] y tú empiezas a negociar contigo: "Ay, quizás no es el momento. Ay, probablemente ya alguien lo va a mencionar. No, es que no quiero parecer difícil. Ay, mejor lo digo después".


[00:02:13] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y cuando la reunión termina, sales con una sensación muy particular. Tú sabías lo que había que decir, pero no lo dijiste. Ahora te pregunto: ¿cuántas veces has salido de una sala sabiendo que tenías algo valioso que aportar, pero decidiste hacerte un poco más pequeño, un poco más pequeña para no incomodar?



[00:02:36] El libro de Lydia Fenet

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[00:02:36] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Hace poco me leí "The Most Powerful Woman in the Room Is You", de Lydia Fenet, y confieso que amé el libro porque en muchos momentos sentí que estaba leyendo parte de mi propia historia. Lydia Fenet construyó buena parte de su carrera profesional como subastadora en una prestigiosa organización. O [00:03:00] sea, algo así como eso que presentan las películas diciendo: " Comenzamos por ¡$100,000 por la guitarra de Bono!


[00:03:07] Dra. Beatriz Q. Vallejo: ¿Quién da más? 200,000. ¿Quién en 2,000? ¡1 millón. Un aplauso para el caballero del sombrero rojo". Y aunque esto no necesariamente en la vida real es así, imaginen lo que significa para una persona como ella tener que colocarse frente a una sala llena de personas poderosas, capturar su atención, sostenerla, negociar, leer las reacciones de ese público o esa audiencia que te está mirando y lograr que las personas levanten la mano y dé dinero hasta llegar a una meta económica Y para esto no basta con conocer el precio de una obra.


[00:03:45] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Hay que creer en el valor de lo que se está ofreciendo. Y esa es una de las primeras grandes lecciones del libro. Si tú no reconoces el valor de todo lo que tú llevas a esa sala, [00:04:00] a ese cuarto, a ese _conference_, a esa oficina, será muy difícil lograr que los demás lo reconozcan. El profesional más poderoso de la sala puede ser quien formula la pregunta que nadie se atrevía a hacer, quien detiene una conversación para recordar que detrás de las estadísticas hay seres humanos, quien reconoce públicamente el trabajo de un compañero, quien dice con respeto: "Esa decisión podría afectar la seguridad del paciente y necesitamos revisarla".


[00:04:33] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y eso también es poder. No podemos ignorar que muchas personas han ido cediendo su voz. Han dejado de pedir permiso para negociar, de mostrar sus logros, de establecer límites y hasta de imaginar que las cosas pueden hacerse de otra manera. Por eso la propuesta de Lydia Fenet puede ayudarte a reconocer tu voz.



[00:04:56] Herramienta 1: El Strike Method (señal de poder)

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[00:04:56] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Lydia habla de desarrollar un "strike [00:05:00] method". Yo le llamo una señal de poder. Y esto es simplemente un ejemplo de lo que puedes hacer en la subasta. Ella golpeaba con un mazo o con un martillo, ¡pum!, para captar la atención en la sala. Pero ese golpe no era solamente un sonido, eso era una señal para ella, como puede ser una señal para ti, porque marcaba ese momento en que ella asumía el control de su espacio.


[00:05:29] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y los profesionales de la salud no necesariamente caminamos con un mazo o un martillo debajo del brazo, aunque en algunas ocasiones no vendría mal, pero tú puedes desarrollar tu propio ritual de presencia. Y esto puede ser algo sencillo. Puede ser que tú decidas tener una respiración consciente antes de, de entrar a esa reunión.


[00:05:48] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Quizás puede ser que tengas una frase que te digas para ti: "Yo conozco éste tema y mi aportación importa". Oye, puede ser que coloques [00:06:00] ambos pies firmes en el suelo y te enraíces en el suelo y digas: "Yo voy a mí". Puede ser que levantes la mirada con ímpetu y recuerdes cuál es mi propósito con esta conversación.


[00:06:16] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Puede ser que te hagas una señal con los dedos Que te hagas un mudra, que es lo que yo hago. No se trata de fingir seguridad, simplemente se trata de que tú le recuerdes a tu cuerpo que tú no estás entrando a pedir permiso para existir, que tú estás entrando a contribuir y eso te hace el profesional más poderoso de la sala.


[00:06:37] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Tu strike method o el gesto de poder puede durar un segundo, 10 segundos, pero debe ayudarte a cambiar tu pregunta. En vez de pensar: "¡Ja! ¿Qué van a pensar de mí? Voy a meter la pata", a lo mejor puedes preguntarte: "¿Qué necesita esta sala de mí en éste momento?" Y esa [00:07:00] pregunta transforma tu presencia en servicio.



[00:07:03] Herramienta 2: Comunicar tu valor sin disculparte

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[00:07:03] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Una segunda herramienta que nos da Lydia es aprender a comunicar nuestro valor sin tener que pedir disculpas por él. Los profesionales de la salud sabemos explicar el valor del tratamiento, una intervención, una medida preventiva. Sin embargo, cuando tenemos que hablar de nuestro propio trabajo, muchas veces nos cuesta.


[00:07:21] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y estoy segura que te has cogido en el: " No, es que yo solamente le ayudé. Ay, que fue un proyecto pequeño. Ah, eso no fue gran cosa. Ay, todo el mundo metió la mano ahí". Pues fíjate que quizás en vez de decir eso, puedes alabar un poco tu cerebro y decir: "éste fue un esfuerzo colectivo y yo me siento muy orgullosa, muy orgulloso de haber diseñado esa estrategia que permitió alcanzar estos resultados".


[00:07:46] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Quizás puedes Bueno, lo que pasa es que mi experiencia en éste tema puede ayudar al equipo a evitar errores y a tomar una decisión mejor informada". Y esto no es arrogancia Fíjate que esto es información. Las [00:08:00] organizaciones no pueden reconocer aportaciones que permanecen ocultas y entonces nuestra encuesta de profesional diez estrellas señaló precisamente la necesidad que hay de mayor reconocimiento formal y visibilidad de los logros profesionales.


[00:08:19] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Pero entonces también nos toca asumir una responsabilidad compartida. El profesional aprende a comunicar su aportación y la organización desarrolla mecanismos reales para poder verla, reconocer y recompensar.



[00:08:31] Herramienta 3: El arte de pedir

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[00:08:31] Dra. Beatriz Q. Vallejo: La tercera herramienta que nos trae Lidia es practicar el arte de pedir. Y es que muchas veces esperamos que las personas adivinen lo que necesitamos.


[00:08:44] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Esperamos que alguien note que llevamos meses realizando tareas adicionales, que la supervisión reconozca espontáneamente que necesitamos capacitación, que la organización descubra que estamos agotados, que alguien nos invite a participar en una oportunidad que nunca dijimos que deseábamos, pero la gente no siempre [00:09:00] sabe lo que necesitamos.


[00:09:02] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y pedir podría sonar algo como: " A mí me interesa dirigir el próximo proyecto y quisiera conocer qué competencias yo debo fortalecer para ser considerada o considerado". O: " Necesito que revisemos la distribución de tareas porque la carga actual es insostenible". O: " completar todo éste trabajo de manera segura, necesitamos integrar al personal de trabajo social, de salud conductual, de educación en salud o de sistemas de información".


[00:09:32] Dra. Beatriz Q. Vallejo: O algo como: "Quisiera que mi contribución aparezca en el informe final". Y oye, que pedir no garantiza que vas a recibir todo lo que estás solicitando, pero callar sí te garantiza que tus necesidades ni siquiera van a entrar en una conversación. Y pedir no es rogar. Pedir es hacer visible tu necesidad, tu aspiración, la condición necesaria para que hagas un gran trabajo.


[00:09:59] Dra. Beatriz Q. Vallejo: ¿Cuál es la cuarta [00:10:00] herramienta?



[00:10:00] Herramienta 4: Construir relaciones (networking)

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[00:10:00] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Es construir relaciones antes de necesitarla. Y uno de los temas centrales que nos trae el libro es el networking. Pero esto no es un intercambio rápido de tarjetas que terminas con 30 contactos nuevos y ninguna relación verdadera. Es un networking que transforma una carrera.


[00:10:17] Dra. Beatriz Q. Vallejo: ¿Y esto cómo se construye? Con curiosidad de quién es el otro, de qué es lo que hace, con generosidad. Caramba, qué lindo que hacemos algo similar, qué lindo que estás teniendo estos logros, me encanta lo que estás haciendo. Y seguimiento. Consiste en recordar ese proyecto que alguien te mencionó, felicitar esos logros y mantener esta conexión sin aparecer únicamente cuando necesitas algo.


[00:10:43] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y esto conecta también con la encuesta 10 estrellas. El 85% de las personas que llenó la encuesta, los profesionales como tú, expresó interés en pertenecer a una red interdisciplinaria. ¿Y qué dijeron que buscaban en esta red? Pues precisamente [00:11:00] aprendizaje, apoyo mutuo, bienestar emocional y oportunidades para establecer conexiones profesionales.


[00:11:07] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y esto nos dice algo profundo: los profesionales no solo necesitan cursos, necesitan comunidad, necesitan lugares donde puedan decir: "Esto también me está pasando a mí", sin sentir que reconocer el cansancio pone en duda su competencia. Necesitan espacios donde compartir soluciones, practicar conversaciones difíciles, o yo le llamo conversaciones importantes, aprender de otras disciplinas y recordar que no tienen que cargar solos con todas las respuestas.


[00:11:43] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y esto te aplica a ti.



[00:11:45] Herramienta 5: Negociar sin disculparte

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[00:11:50] Dra. Beatriz Q. Vallejo: La quinta herramienta es negociar sin disculparte por tener una necesidad. esto no implica hablar solamente de salario. Negocia tiempo, negocia recursos, negocia responsabilidades, negocia [00:12:00] oportunidades, reconocimiento y, ¿por qué no?, límites Sin embargo, en muchas ocasiones nosotros llegamos a estas conversaciones tratando de suavizar nuestra voz. Y llega el momento en que nosotros mismos hacemos la petición de desaparecer cuando decimos: "Perdona que te moleste, quizás esto es una tontería.


[00:12:21] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Yo entiendo si no se puede, pero a lo mejor... esto no es tan importante, pero..." Y entonces presentamos algo que sí es importante. Oye, que puedes ser amable sin reducir el valor de tu solicitud. Y en lugar de decir: "Perdona, sé que todo el mundo está ocupado, pero quizás podríamos revisar esto", a lo mejor puedes decir con certeza: "Yo necesito que se revise este proceso porque está duplicando hoy por hoy el trabajo del equipo, afectando el tiempo disponible para atender a los pacientes y esto tiene un impacto también en el dinero en la institución".


[00:12:56] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y esto es claridad, es comunicar con claridad. Y comunicar con [00:13:00] claridad también es una forma de cuidar y de cuidarte. Necesitamos profesionales capaces de reconocer su voz, de comunicar sus aportaciones, de pedir lo que necesitan, de negociar con claridad, de establecer límites y construir redes de apoyo.


[00:13:18] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Ese es el primer camino, tú como persona.



[00:13:21] El camino organizacional

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[00:13:35] Dra. Beatriz Q. Vallejo: El segundo camino es organizacional. Necesitamos líderes capaces de escuchar sin castigar la honestidad, estructuras que simplifiquen procesos innecesarios, programas de bienestar que no sean cosméticos, oportunidades de desarrollo breves y prácticas, cargas laborales sostenibles y sistemas que reconozcan formalmente el esfuerzo y los logros.


[00:13:45] Dra. Beatriz Q. Vallejo: No podemos enseñar a las personas a levantar su voz y después castigarlas cuando dicen algo que la organización no quería escuchar. No podemos invitar al autocuidado mientras glorificamos un profesional que nunca descansa. No podemos hablar de liderazgo humanizado si las decisiones se toman sin considerar a quienes realizan [00:14:00] el trabajo.


[00:14:01] Dra. Beatriz Q. Vallejo: La organización tiene que convertirse en una sala segura para el poder de los demás. Y



[00:14:06] Cierre: regresando a la escena inicial

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[00:14:15] Dra. Beatriz Q. Vallejo: aquí quiero regresar a esa escena con la que comenzamos. Estás nuevamente en esa reunión. Conoces el tema. Sabes que hay algo importante que debe decirse, pero esta vez haces una pausa. Colocas los pies firmes en el suelo, haces tu gesto de poder, respiras y recuerdas para qué tú estás allí.


[00:14:36] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y dices: "Hay una perspectiva que todavía no hemos considerado". Y en ese instante quizás no cambie la organización completa, quizás nadie aplauda, tal vez la conversación se torne incómoda, pero algo sí habrá cambiado: tú. Tú porque dejaste de abandonar tu voz para proteger la comodidad de la [00:15:00] sala. Así que esta semana, tomando en consideración que te visualices de esa manera,



[00:15:06] Reflexión final: tres preguntas para ti

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[00:15:06] Dra. Beatriz Q. Vallejo: te propongo tres preguntas: ¿en qué espacios profesionales has comenzado a hacerte pequeño o pequeña?


[00:15:12] Dra. Beatriz Q. Vallejo: ¿Qué conversación, petición o límite has estado posponiendo? ¿Cuál va a ser tu _Strike__ Method_ o ese gesto de poder para recordar antes de entrar a la pro-a la próxima sala que tu conocimiento, que tu experiencia, que tu voz también pertenecen allí?


[00:15:31] Escribe tu respuesta. Practica en voz alta frente al espejo esa conversación que necesitas tener y selecciona una, una sola acción pequeña. Y luego, por supuesto, cuando la ejecutes, me encantaría que me compartas cómo te fue. Compartir tus experiencias ayuda a otros a continuar ese camino hacia un profesional [00:16:00] diez estrellas y también nos ayuda a seguir creciendo nuestra comunidad.


[00:16:06] Y yo te hablo pronto


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