10 alimentos para tu cerebro: potencia tu memoria y concentración
- Dra. Beatriz Q. Vallejo
- Jul 31
- 2 min read
¿Sabías que lo que comes puede afectar tu memoria y tu capacidad de tomar decisiones?
Nuestro cerebro representa solo el 2% del peso corporal, pero consume más del 20% de la energía diaria. Si trabajas en salud, educación o cualquier profesión que exige enfoque y toma de decisiones críticas, necesitas verlo como lo que es: tu herramienta de trabajo más valiosa.
En su libro Limitless, el experto en aprendizaje Jim Kwik explica que alimentar bien el cerebro es tan importante como entrenar el cuerpo de un atleta de alto rendimiento. Lo que ponemos en nuestro plato puede impulsar —o bloquear— nuestra memoria, enfoque y claridad mental.
Escucha el episodio de Comunica Salud en el que te cuento todo sobre cómo alimentar tu cerebro.
Los 10 alimentos que nutren tu cerebro
Aguacate - Rico en grasas saludables y vitamina E, mejora la circulación cerebral y ayuda a prevenir el deterioro cognitivo.
Arándanos (berries) - Altamente antioxidantes, protegen el cerebro del estrés oxidativo, mejoran la comunicación neuronal y fortalecen la memoria.
Brócoli - Fuente de vitamina K, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios beneficiosos para la salud neurológica.
Huevos - Su yema contiene colina, esencial para la memoria y la producción de neurotransmisores.
Salmón y pescados grasos - Ricos en ácidos grasos omega-3, fundamentales para la estructura cerebral, el ánimo y la plasticidad neuronal.
Cúrcuma - Su compuesto activo, la curcumina, tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios que protegen el cerebro.
Nueces - Contienen antioxidantes, grasas saludables y vitamina E. Curiosamente, su forma recuerda a la de un cerebro… y también lo benefician.
Chocolate oscuro (mínimo 70%) - Rico en flavonoides, mejora la circulación cerebral, la memoria y la motivación.
Té verde - La combinación de cafeína y L-teanina favorece el enfoque, la calma y el rendimiento cognitivo.
Agua - El cerebro está compuesto en un 75-80% por agua. Una leve deshidratación puede afectar la atención, la memoria y el estado de ánimo.

Comer bien es un acto de autocuidado (y de amor propio)
No se trata de seguir modas ni de hacer dietas restrictivas. Se trata de darle a tu cuerpo lo que necesita para pensar, decidir y vivir con claridad.
Si trabajas en el ámbito de la salud, la educación o el cuidado de otros, nutrir tu cerebro es todavía más importante. Estar bien alimentado te ayuda a rendir mejor, comunicarte mejor y tomar decisiones más acertadas.
Tips prácticos para tu día a día
Lleva tu “bolsita de emergencia para el cerebro” con snacks saludables: nueces, arándanos deshidratados sin azúcar, barras con omega-3.
Ten siempre a mano agua o té verde, frío o caliente.
Come con atención plena, sin distracciones, agradeciendo y disfrutando tus alimentos.
Al final, como recuerda Jim Kwik, el poder del aprendizaje está en tus manos… pero empieza con lo que pones en tu cuchara.
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