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Cuando el cuerpo pide pausa: autocuidado para quienes cuidan

  • Writer: Dra. Beatriz Q. Vallejo
    Dra. Beatriz Q. Vallejo
  • May 13, 2025
  • 7 min read

En el torbellino del día a día clínico, pausar puede parecer un lujo. Pero, ¿qué pasa cuando no lo haces?


Lo sé de primera mano: por no detenerme a tiempo, me enfermé. Este artículo de Comunica Salud nace desde esa vivencia y desde una práctica que me ayudó a reconectar: el Osouji, una tradición japonesa de limpieza profunda, no solo física, sino también emocional y espiritual.


Si quieres escuchar en detalle de qué se trata esta técnica y cómo la utilicé para mi proceso de autocuidado (y cómo la puedes usar tú también), te recomiendo que escuches este episodio.




¿Qué es el Osouji y qué tiene que ver con tu salud?


En Japón, el Osouji se practica al final del año para dejar atrás lo que ya no sirve y recibir lo nuevo con claridad. Limpian la casa, ordenan espacios, botan lo innecesario… pero también reflexionan sobre el alma. Y como profesionales de la salud, este ritual puede ayudarnos a limpiar lo que vamos acumulando:


  • Cansancio que no nombramos

  • Emociones que escondemos

  • Hábitos que nos desconectan de lo que importa


Este ejercicio de limpieza interior se convierte en una herramienta poderosa de renovación.


5 pasos para un Osouji emocional y potenciar tu autocuidado


No necesitas tiempo extra, solo intención. Aquí te comparto una guía sencilla para empezar:


1. Respira y reconoce dónde estás

Tómate unos minutos en silencio. Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Pregúntate con honestidad: ¿Cómo me siento hoy?


2. Haz una limpieza amorosa

Ordena un solo rincón: tu cartera, escritorio, mesita de noche. No se trata de productividad, sino de crear liviandad.


3. Suelta lo que te drena

Escribe lo que ya no quieres cargar. Nómbralo, agradece y déjalo ir. Rompe la hoja, quémala, o guárdala con intención simbólica.


4. Conecta con lo que sí quieres

Escribe lo que deseas sentir, recuperar, cultivar. No tiene que estar claro: deja que tus palabras dibujen un mapa en construcción.


5. Cierra con gratitud y descanso

Antes de dormir, pregúntate: ¿Qué pequeño acto de autocuidado hice hoy que me honra? Incluso decir “no” puede ser un acto inmenso de sanación.


A tired woman in blue scrubs sits against a white wall with closed eyes, exuding exhaustion. White doors and a pink garment in the background.
Un momento de pausa, una respiración profunda y un pequeño acto de cuidado. A veces, eso es todo lo que necesitamos para comenzar de nuevo.

Porque cuando te cuidas, también comunicas salud

Pausar no es sinónimo de debilidad. Es una decisión valiente y necesaria para poder seguir dando desde un lugar sano. Como parte de tu práctica de autocuidado, te recomiendo que repitas esta afirmación:

"Hoy elijo soltar lo que pesa, cuidar lo que me importa y caminar con suavidad hacia lo que quiero ser".

Si quieres conocer más sobre técnicas de autocuidado, escríbeme a beatriz@hcgallery.com.



Lee la transcripción completa del episodio 35 de Comunica Salud


Ep. 35 Cuando el cuerpo pide pausa: autocuidado para quienes cuidan


(0:00)

Ese osoji del alma, ese momento en donde te sientas contigo y te preguntas ¿Qué quiero

seguir cultivando en mi vida? ¿Qué necesito dejar atrás para sentirme más en paz? ¿Cómo estoy enfrentando los cambios que están llegando? ¿Qué versión de mí me gustaría ver florecer en esta próxima etapa? ¿Quieres tener diversas herramientas y desarrollar habilidades para optimizar

tu trabajo como profesional de la salud?

(0:34)

Te doy la bienvenida a Comunica Salud. Soy la Doctora Beatriz Cuballejo, comunicadora en salud y tu anfitriona. Te acompaño en este espacio que lo he pensado para ti. Todo lo que dialoguemos estará centrado en los procesos de comunicación, porque queremos hacer una diferencia en el

impacto que tenemos en nuestra vida, la de nuestros pacientes y ¿Por qué no? La de nuestros colegas.

(1:00)

Por más de dos décadas he dedicado mi carrera al trabajo con los profesionales, los pacientes,

las instituciones de prestación de servicios de salud y también los medios de comunicación.

Así que conozco de primera mano las necesidades y los retos, pero también cómo podemos

transformarlos y a la vez transformarnos. Todo lo que te comparto son historias de vida que podría ser la mía. Hola tuya. Ven y vivela conmigo y hagamos la diferencia, porque todo Comunica Salud.

(1:31)

Hola, hola. Te doy la bienvenida a otro episodio más de Comunica Salud. Y hoy quiero invitarte a

parar. Sí, a parar, hacer una pausa y respirar. Quiero invitarte a mirar hacia adentro y también un

poco hacia alrededor, a preguntarnos cómo estamos, qué estamos sosteniendo y qué podríamos

soltar.

(2:04)

Y por lo que te invito a parar es por experiencia propia, porque por no pausar me enfermé. Así

que yo no podía hablarte hoy de otra cosa si no te modelo a través de mi propio ejemplo. Te

cuento que en Japón hay una tradición muy especial llamada Osoji, que significa literalmente

gran limpieza y se practica antes de cerrar el año para preparar el camino a lo nuevo que nos

espera. Se limpia la casa, se ordenan los espacios, se botan todas las cosas que ya no sirven.

Pero esto no es solo una limpieza física, es una limpieza emocional, mental y espiritual.

(2:53)

Y eso también lo necesitamos los que trabajamos en esta hermosa disciplina de la salud. Porque

cuando trabajamos tanto y cuidamos tanto, a veces acumulamos cosas que ni nos damos cuenta.

Cansancio que no hemos nombrado, emociones que hemos guardado hábitos que quizás nos

desconectan un poco de lo que realmente importa Y aplicar el Osoji a nuestras vidas como

profesionales de la salud puede ser una herramienta muy poderosa para renovarnos desde

adentro. Y si, en efecto, podemos comenzar por ese espacio físico. Yo creo que yo les había dicho

a ustedes que yo tuve que hacerme como cuatro o cinco celebraciones de enero porque yo sentía

que no había.

(3:50)

Que no había comenzado con el pie firme. Así que todos los días es una oportunidad para

poder comenzar. Así que ese comenzar podemos hacerlo, como diría el Osoji, desde su base

más primitiva con ese espacio físico. Sí, vamos a organizar, vamos a limpiar, desechar lo que ya

no necesitamos. Luego de esto quizás podemos continuar por lo digital, vaciar esa bandeja de

entrada de nuestro correo electrónico.

(4:28)

Ni te cuento cuántos correos tengo en la mía. Así que hoy comencé a borrar y dije vamos a

pausar también aquí porque es que así no se puede. Debes ordenar los archivos, cerrar ciclos

Pero también necesitamos ese Osoji del alma, ese momento en donde te sientas contigo y te

preguntas ¿Qué quiero seguir cultivando en mi vida? ¿Qué necesito dejar atrás para sentirme

más en paz? ¿Cómo estoy enfrentando los cambios que están llegando?

(5:07)

¿Qué versión de mí me gustaría ver florecer en esta próxima etapa? Y es que este ritmo agitado

en nuestro trabajo a veces pensamos que por ese ritmo estas preguntas se sienten como un

lujo, pero no lo son. Son necesarias, pero más que todo son urgentes porque nadie puede dar

desde el vacío y tú mereces tanto como das. Así que hoy, en vez de darte esa lista de tareas,

quiero proponerte un gesto pequeño pero poderoso. Elige un momento esta semana para ser

tu propio Osojin.

(5:49)

Tal vez sea ordenar tu escritorio, tal vez ese pequeño acto puede ser escribir en tu libreta cómo

te sientes o simplemente apagar el celular por una hora y respirar. Hazlo por ti, hazlo por quienes

te rodean, hazlo por la persona que estás en camino a ser. Estamos viviendo a nivel global unos

tiempos distintos. Mucha gente diría que son tiempos convulsos y lo único que sabemos es que

realmente los cambios son parte de la vida. A veces nos llegan de golpe, a veces se anuncian con

suavidad, pero lo importante es estar presente para transitarlos Y el Osoji nos recuerda eso, que

siempre podemos comenzar de nuevo.

(6:41)

Que limpiar no es perder, es hacer espacio para todo lo que viene. Y aquí te dejo con mucho amor,

un poco de lo que tuve que hacer. Y voy a ponerle una pequeña guía. Dios, Oye. Para reconectar

y sanar.

(7:02)

Así que primero respira y reconoce en dónde estás antes de comenzar. Siéntate en silencio unos

minutos. Pon una mano en tu pecho y otra mano en tu abdomen.

(7:18)

Respira, suelta el juicio. Estás aquí y eso es suficiente. Y Pregúntate con cariño, ¿Cómo me siento

hoy? ¿Cómo me siento de verdad? ¿Qué me está enseñando este momento de pausa?

(7:40)

Y estas respuestas simplemente puedes escribirlas o simplemente sentirlas. 2, Haz un pequeño

acto de limpieza amorosa. No hace falta que tiren la casa por la ventana. Ordenar todo. No.

(7:57)

Elige una cosa. Recoge un rincón de tu cuarto, o recoge tu joyero, tu cartera. Recoge un montón

de papeles que tienes encima de tu escritorio. Recoge tu mesita de noche, recoge tu lista de

tareas. El to do list.

(8:16)

Tacha, suelta, reagenda. El objetivo no es la productividad hoy. El objetivo la liviandad. 3. Vamos,

esa parte emocional de los Oji.

(8:32)

Y esto es lo que ya no quieres cargar. Así que agarra una hoja, agarra un diario y escribe. ¿Qué

emociones o situaciones siento que me están drenando? ¿Qué cosas necesito decirme con más

compasión? ¿A qué le puedo decir Gracias a Dios?

(8:53)

Y una vez hagas esto, puedes romper la hoja, guardarla o quemarla con una intención simbólica.

Recuerda que lo que se va deja espacio para lo nuevo. Cuatro, reconecta con lo que sí quieres

en tu vida. Aunque estés en pausa, el corazón no para de soñar. Así que escribe libremente.

(9:17)

¿Qué quiero sentir más en mi vida? ¿Qué cosas me hacen bien? ¿Qué quiero recuperar? ¿Cómo

quiero trabajar, vivir o cuidar en esta nueva etapa? No tiene que estar todo claro.

(9:31)

Simplemente deja que las palabras vengan y que este sea tu mapa en construcción. Por último,

cierra tu día con gratitud y descanso. Antes de dormir, regálate esta ¿Qué pequeño acto de

autocuidado hice hoy? ¿Que me honra? Y no importa qué fue.

(9:56)

A lo mejor fue que bebiste agua. A lo mejor descansaste, A lo mejor dijiste que no. Qué duro decir

que no. A mí me ha costado mucho trabajo, pero se siente muy bien cuando lo hago. Quizás lo

que hiciste fue pedir ayuda.

(10:14)

Todo cuenta. Y por aquí te voy a dejar una frase para acompañarte hoy. Elijo soltar lo que pesa,

cuidar lo que me importa y caminar con suavidad hacia lo que quiero ser. Porque cuando te

cuidas, también Comunica Salud y yo te hablo pronto. Este podcast llega a ti gracias al Health Communications Gallery y a su división de educación continua edugallery.

(10:47)

Com. Y si piensas que la información compartida puede ser una herramienta para algún compañero de trabajo, algún familiar o alguna otra persona, compártelo y yo te espero la próxima

semana. Qué lindo que estés aquí. Te agradezco. Comunica Salud es producido por Podcasteras Media.


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