¿Quién está conduciendo tu vida? Resiliencia en profesionales de la salud


Autora: Dra. Beatriz Q. Vallejo, EdD, MPHE, MPR
Presidenta de Health Communications Gallery
Llegas a tu casa después de la jornada y ahí están las personas que amas esperándote, pero no puedes disfrutarlas. No es que no quieras. Es que no te queda nada. La explicación que nos damos suele ser la misma:
Es que no tengo tiempo. Es que el trabajo está imposible. Es que este sistema está roto.
Todo eso puede ser cierto. Y aun así, quiero proponerte una idea distinta.
La resiliencia en los profesionales de la salud no consiste en aguantar más ni en tener una vida perfecta. Consiste en entrenar deliberadamente la manera en que tu cerebro interpreta lo que vives — porque el estrés sostenido deteriora justamente las funciones que necesitas para cuidar: la atención, el juicio, la memoria, la toma de decisiones e incluso la compasión. Transformar el sistema es necesario y lento. Entrenar tu capacidad de respuesta empieza hoy y no depende de nadie más.
Desarrollé este tema en el episodio 106 de Comunica Salud, tras una conferencia con el doctor Amit Sood, creador del programa SMART para el manejo del estrés y la resiliencia y profesor de la Escuela de Medicina de la Clínica Mayo en Minnesota. Puedes escucharlo completo aquí:
En este artículo quiero llevar el tema a lo que se puede hacer mañana, en la próxima consulta y en la próxima reunión de equipo.
Tu cerebro se parece más a una cocina de lo que imaginas
Estaba picando cebolla cuando se me ocurrió la comparación.
Si no limpiamos la estufa, si no organizamos la alacena, si tenemos cuatro ollas hirviendo al mismo tiempo, no importa lo buena que sea la receta. Algo se va a quemar.
Con el cerebro pasa exactamente lo mismo. Puedes tener una excelente formación clínica, años de experiencia y una vocación intacta. Si el sistema operativo está saturado, la receta no se imprime.
Y lo que se quema primero no suele ser la técnica. Es la paciencia. Es la escucha. Es la capacidad de estar presente con alguien que te necesita.
Tu cerebro no fue diseñado para hacerte feliz
El doctor Sood plantea una premisa incómoda: nuestro cerebro fue diseñado para sobrevivir, no para decirte "quiero que seas feliz". Y por eso pasas gran parte del tiempo buscando amenazas.
Detecta primero el peligro, después la oportunidad.
Detecta primero la crítica, después el reconocimiento.
Detecta primero el error, después el aprendizaje.
El resultado es una manera de vivir que reconocerás sin esfuerzo: distraídos, cansados, con dificultad para concentrarnos. Con menos paciencia. Tomando decisiones impulsivas. Y cada vez más conectados digitalmente, pero menos emocionalmente.
El programa SMART explica que el exceso de estrés termina afectando funciones esenciales: la atención, el juicio, la memoria, la toma de decisiones e incluso la compasión. Lee esa lista otra vez, pero ahora con lentes clínicos.
La atención es lo que necesitas para escuchar el síntoma que el paciente menciona de pasada, casi como disculpándose. El juicio es lo que sustenta tu criterio cuando el caso no encaja en el protocolo. La memoria es lo que conecta lo que este paciente te dijo hoy con lo que te dijo hace tres meses. Y la compasión es la diferencia entre alguien que se siente cuidado y alguien que se siente procesado.
Cuando pierdes la capacidad de dirigir tu atención, también pierdes la de cuidar a otros.
¿Qué es la resiliencia en profesionales de la salud y qué no es?
La resiliencia es la capacidad de responder con claridad ante circunstancias que no elegiste. No es un rasgo con el que se nace: es una destreza que se entrena, igual que se entrena una técnica clínica.
Conviene decir también qué no es, porque la palabra se ha canibalizado.
No es aguantar en silencio. No es resignarse a condiciones injustas. No es positividad forzada ni ignorar lo que estuvo mal. Resiliencia no es resignación. Es capacidad de respuesta.
La diferencia está en dónde pones la energía. Resignarse es dejar de intentar. Entrenar la resiliencia es reconocer con precisión qué está en tu control y trabajar en ello primero, sin dejar de exigir lo demás.

La carretera, el automóvil y el conductor
El doctor Sood me compartió una metáfora de su manuscrito que se me quedó grabada. Imagina que vas conduciendo un automóvil. Hay tres elementos en juego.
La carretera es el mundo. No podemos controlar lo que ocurre afuera. No controlamos un huracán, una epidemia ni una crisis económica. La carretera es la que es.
El automóvil es tu entorno. Tu organización, tu equipo, tus recursos. Esto sí se puede mejorar — y hay que exigir que mejore — pero nunca será perfecto.
El conductor eres tú. Y ahí, según Sood, está la mayor parte de nuestra capacidad de influir: en cómo respondemos ante las circunstancias que enfrentamos cada día.
Cuando escuché esto hice una pausa, y me hice una pregunta que quiero pasarte: ¿cuánto tiempo pasamos tratando de arreglar la carretera, criticando el tráfico, quejándonos del clima y esperando que cambie el automóvil?
En la encuesta de Profesional Diez Estrellas, muchas de las respuestas que recibí decían lo mismo, aunque con palabras distintas.
No puedo hacer más. No tengo tiempo. Todo depende del sistema.
Y hay verdad ahí. Hay muchísimo que cambiar en las estructuras organizacionales y sobre eso escribí en el artículo sobre Compromiso laboral en salud. Pero también existe algo que nadie puede hacer por ti: entrenar tu capacidad para responder a lo que te ocurre en el día a día.
El mindfulness no es vaciar la mente
Sood redefine un término que a muchos profesionales les genera una resistencia inmediata. La presencia consciente no consiste en vaciar la mente. Consiste en llenarla intencionalmente de gratitud, compasión, esperanza y propósito.
Esa distinción cambia todo, porque la objeción que más escucho es "es que yo no puedo meditar". Quizás no hace falta empezar por ahí. Quizás el primer paso es simplemente decidir dónde quieres poner tu atención.
Cuando lancé la encuesta del Profesional Diez Estrellas, parte del incentivo consistía en una experiencia de mindfulness en el lago. Una persona me respondió con una honestidad que agradezco: quería llenar la encuesta para expresarse y que me quedara yo con el asunto del mindfulness.
Me pareció justa la respuesta. Y me confirmó que el término, mal explicado, aleja a la gente que más lo necesita. Porque no es un asunto místico. Es prestar atención a tu día a día. Es notar el ruido que escuchas y el árbol que miras. Es mirar al paciente que tienes enfrente, de modo que sienta que toda tu atención está puesta en él. Es escuchar de verdad al colega, en vez de decirle "te estoy escuchando" mientras firmas un documento.
La comunicación empieza mucho antes de abrir la boca. Empieza en el estado mental desde el cual decides hablar.
Y eso también es alfabetización en salud, como lo es asegurarnos de que la otra persona realmente comprendió — algo que desarrollé en Cómo comunicarte con adultos mayores.
Los cuatro pilares del método SMART
El método SMART no propone eliminar el estrés. Propone fortalecer el cerebro, y lo hace alrededor de cuatro pilares.

1. Gratitud
Entrenar al cerebro para registrar lo que sí funcionó, en un órgano que por diseño registra primero lo que falló. No sustituye el análisis de lo que salió mal: lo equilibra.

2. Presencia consciente
Dirigir la atención de forma deliberada al momento que estás viviendo, en lugar de dejarla oscilar entre lo que pasó y lo que podría pasar. Es el pilar que más directamente afecta la calidad de una consulta.

3. Bondad
Una disposición hacia los demás que reduce la reactividad. En un pasillo clínico donde todos están bajo presión, la bondad es lo que evita que el cansancio se convierta en aspereza hacia el equipo.

4. Mentalidad resiliente
La interpretación que le das a lo que vives. Como dice Sood, el estrés no depende solo de lo que vivimos: también depende de cómo nuestro cerebro interpreta lo vivido.
Cómo entrenar al conductor: cinco prácticas para tu jornada
Ninguna de estas prácticas requiere permiso, presupuesto ni que la institución haga nada primero.

1. La pausa de 30 segundos antes de entrar
Antes de entrar a una consulta, treinta segundos. No para revisar el expediente ni para mirar el celular. Para hacerte una sola pregunta:
"¿Cómo quiero estar presente hoy para esta persona?"
Treinta segundos no van a atrasar tu agenda. Pero pueden cambiar por completo lo que esa persona percibe en los primeros dos minutos.

2. Las tres cosas que salieron bien
Al terminar la jornada — camino al elevador, mientras caminas al carro, guiando a tu casa — piensa en tres cosas que salieron bien. Estoy segura de que las vas a encontrar.
No se trata de ignorar lo que estuvo mal ni los problemas del día. Se trata de entrenar deliberadamente a tu cerebro para reconocer aquello que funciona. Sobre esta práctica y sus límites escribí también en Gratitud y bournout en profesionales de salud.

3. Mírate con los ojos de quien más te ama
Sood propone un ejercicio desarmante: mirarte a ti mismo como te mira la persona que más te quiere. Él contaba, entre risas, que lo hace todos los días a través de los ojos de su perro.
Suena simple. Pero para profesionales acostumbrados a evaluarse con dureza, cambiar la mirada es un acto de precisión, no de indulgencia.

4. Recupera al niño que fuiste
Hablarle a ese niño o esa niña. Recordar cuando tenía curiosidad, cuando se hacía preguntas, cuando quería comerse el mundo.
En profesiones donde la rutina puede aplanarlo todo, recuperar la curiosidad no es nostalgia: es la materia prima del buen juicio clínico.

5. Escucha sin firmar documentos
La práctica más simple y la más difícil. Cuando alguien te habla — un paciente, un colega, alguien de tu equipo — suelta lo que tienes en las manos.
Decir "te estoy escuchando" mientras firmas algo comunica exactamente lo contrario de lo que dicen tus palabras. Y la otra persona lo registra, aunque no lo diga.
Lo que esto no significa
Aquí hay que ser muy claros, porque este tipo de contenido se malinterpreta con facilidad y se usa mal con demasiada frecuencia. Entrenar al conductor no significa que el problema sea tuyo. La carretera y el automóvil también tienen que cambiar y trabajar en tu respuesta no te obliga a callar sobre condiciones injustas.
La resiliencia no sustituye plantillas suficientes, descanso adecuado ni liderazgos humanos. Cuando una organización recurre a la resiliencia para no arreglar el automóvil, deja de ser una herramienta de bienestar y se convierte en una excusa institucional.
Tampoco significa positividad forzada. El ejercicio de las tres cosas que salieron bien no pide que ignores lo que salió mal. Pide que no dejes que sea lo único que veas.
Para quien dirige: un cerebro agotado comunica distinto
Si diriges un hospital, una clínica, una aseguradora o un programa de salud pública, hay una frase de este episodio que te pertenece directamente.
La calidad del servicio no empieza cuando el profesional ve al paciente. Empieza mucho antes.
Empieza cuando ese profesional se cuida — o cuando el sistema le impide hacerlo. Un cerebro agotado escucha distinto, decide distinto y lidera su espacio de manera distinta. Eso no es una metáfora blanda: es una variable que afecta la seguridad del paciente.
Tres implicaciones concretas para la gestión:
El bienestar del personal es una variable clínica, no un beneficio. Si el estrés sostenido deteriora la atención, el juicio y la toma de decisiones de tu equipo, entonces la carga de trabajo constituye un factor de riesgo asistencial. Se miden los riesgos donde se miden los riesgos, no en la encuesta de clima.
Hay que hacer posibles los 30 segundos. Puedes enseñar la pausa
consciente en un taller y anularla con una agenda que no les deja respirar a los pacientes. Si la práctica no encaja en el flujo de trabajo, el taller fue meramente decorativo.
La resiliencia no puede ser tu política de bienestar. Es un complemento poderoso y de costo cero, pero si es lo único que ofreces, tu equipo lo va a leer — correctamente — como una manera de trasladarle un problema de la organización.
La resiliencia no consiste en tener una vida perfecta. Consiste en desarrollar la capacidad de conducir con claridad, incluso cuando el camino tiene curvas. Y eso es lo que hace a un profesional diez estrellas.
Preguntas frecuentes sobre resiliencia en profesionales de la salud
¿Qué es la resiliencia en los profesionales de la salud?
Es la capacidad de responder con claridad ante circunstancias no elegidas, entrenando deliberadamente la atención y la interpretación de lo que se vive. No es un rasgo de personalidad ni una cualidad con la que se nace: es una destreza que se practica, igual que una técnica clínica.
¿Qué es el método SMART y en qué se basa?
Es un programa de manejo del estrés y la resiliencia creado por el doctor Amit Sood, profesor de la Escuela de Medicina de la Clínica Mayo. No propone eliminar el estrés, sino fortalecer el cerebro a partir de cuatro pilares: gratitud, presencia consciente, bondad y mentalidad resiliente.
¿Qué significa la metáfora de la carretera, el automóvil y el conductor?
La carretera es el mundo, que no se puede controlar. El automóvil es el entorno y la organización, que se pueden mejorar, pero nunca serán perfecto. El conductor es la persona, y ahí está la mayor capacidad de influir. La mayor parte del desgaste proviene de intentar arreglar la carretera y olvidar al conductor.
¿El mindfulness es meditar o vaciar la mente?
No. Según Sood, la presencia consciente no consiste en vaciar la mente sino en llenarla intencionalmente de gratitud, compasión, esperanza y propósito. En la práctica clínica se traduce en algo tan concreto como mirar al paciente de modo que sienta que toda tu atención está puesta en él.
¿La resiliencia sustituye los cambios que necesita el sistema de salud?
No, y usarla así es un error institucional. La resiliencia no reemplaza plantillas suficientes, un descanso adecuado ni liderazgos humanos. Es un complemento de costo cero mientras se transforman las condiciones, no una manera de trasladarle al profesional un problema organizacional.
Lee la transcripción completa del episodio 106 de Comunica Salud
[00:00:00] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y no es que ignores lo que estuvo mal, no es que ignores los "issues" del día, es que entrenas deliberadamente a tu cerebro para reconocer aquello que funciona. Entonces, imagina lo bonito que sería responder con curiosidad antes que con juicio, escuchar antes de defenderte, respirar antes de reaccionar.
[00:00:20] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y eso también es alfabetización en salud, porque la comunicación comienza mucho antes que abrir la boca. Comienza en ese estado mental desde el cual tú decides hablar. [00:01:00]
[00:01:35] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Hola, hola.
[00:01:40] Bienvenida
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[00:01:40] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Te doy la bienvenida a "Comunica Salud" y te cuento lo siguiente. Estaba cocinando y mientras picaba una cebolla pensé que
[00:01:51] El cerebro como una cocina
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[00:01:51] Dra. Beatriz Q. Vallejo: el cerebro se parece mucho a una cocina. Y no pienses que me faltan 10 tuercas. Es que estaba pensando que si no limpiamos la estufa, si no organizamos la alacena y tenemos cuatro ollas hirviendo al mismo tiempo, no importa lo buena que sea esa receta, algo va a terminar quemándose.
[00:02:15] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Pues con nuestro cerebro pasa exactamente lo mismo. ¿Alguna vez dime que has sentido que el mundo va demasiado rápido, que apenas terminas una tarea y ya tienes otras 10 cosas esperando? Que al llegar a tu casa sientes tanto agotamiento que ni tan siquiera puedes disfrutar de estas personas que amas. Y estoy segura que en muchas ocasiones has pensado: "Ah, es que yo tengo un problema de tiempo" o "Es que tengo una situación de trabajo", pero quiero hoy proponerte una idea distinta.
[00:02:47] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Quizás el verdadero problema no es el exceso de trabajo, quizás no es el estrés, quizás
[00:02:52] ¿Quién conduce tu vida?
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[00:02:52] Dra. Beatriz Q. Vallejo: el verdadero problema es quién está conduciendo tu vida. El doctor Ami Sod, creador del programa _SMART para el manejo del estrés y la resiliencia_, plantea una premisa que yo realmente te he traído anteriormente, y es que nuestro cerebro fue diseñado para sobrevivir, no necesariamente para decirte: "Querida Beatriz, quiero que seas feliz".
[00:03:18] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y por eso
[00:03:19] Cómo el cerebro busca amenazas
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[00:03:19] Dra. Beatriz Q. Vallejo: pasas gran parte del tiempo buscando amenazas. Nuestro cerebro, de la manera en que funciona, es que primero detecta el peligro, después la oportunidad. Detecta primero la crítica, después el reconocimiento. Detecta primero el error, después el aprendizaje. Y según éste médico, que también era profesor de la Escuela de Medicina de la Clínica Mayo en Minnesota, nosotros vivimos distraídos, cansados, tenemos dificultad para concentrarnos.
[00:03:49] Dra. Beatriz Q. Vallejo: En muchas ocasiones tenemos menos paciencia, tomamos decisiones impulsivas y curiosamente cada vez estamos más conectados [00:04:00] digitalmente, pero menos conectados emocionalmente.
[00:04:04] Dra. Beatriz Q. Vallejo: El programa Smart explica que el exceso de estrés termina afectando esas funciones esenciales como lo es la atención, el juicio, la memoria, la toma de decisiones, oye esto, y hasta la compasión. ¿Esto te suena familiar? Hace varias semanas estuve en una conferencia con él, que es oriundo de la India, y aunque el tema era muy serio, debo confesar que me reí tanto con la manera en que él explica un tema tan importante y tan serio, que entendí también por qué le llaman el doctor de la felicidad.
[00:04:40] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y hay una metáfora del manuscrito que me compartió por correo electrónico que me encantó y quiero a su vez compartirlo contigo. Y él decía algo como:
[00:04:50] La metáfora del conductor
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[00:04:50] Dra. Beatriz Q. Vallejo: imagina que vas conduciendo un automóvil y hay tres elementos: la carretera, el automóvil y el conductor, que serías en éste caso tú. La carretera representa el mundo.
[00:05:05] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Nosotros no podemos controlar lo que pasa a nivel exterior. No podemos controlar un huracán, no podemos controlar una epidemia, no podemos controlar una crisis económica. El automóvil representa nuestro entorno. Quizás podemos decir nuestra organización, nuestro equipo, nuestros recursos. Y esto claro que sí, que podemos mejorarlo, pero nunca será perfecto.
[00:05:31] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y entonces luego está el conductor. El conductor somos nosotros, el conductor eres tú. ¿Y qué decía el doctor Sood? Él explicaba que la mayor parte de nuestra capacidad de influir está precisamente ahí, en cómo tú, cómo cada uno de nosotros responde como conductores frente a las circunstancias a las que te enfrentas en ese día a día Y entonces yo me senté, hice una pausa [00:06:00] y dije: "Pero es que por qué pasamos tanto tiempo tratando de arreglar la carretera, criticando el tráfico, quejándonos del clima, esperando que cambie el automóvil".
[00:06:11] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Pero es que muchas veces no nos miramos en nuestra responsabilidad que tenemos como conductor. ¿Y qué puedes hacer como profesional de la salud? En muchas ocasiones y a través de la encuesta del profesional 10 estrellas, parte de esa respuesta que tú si la llenaste, me trajiste como que: "No puedo hacer más, es que no tengo tiempo, es que todo depende del sistema".
[00:06:38] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y sí, en efecto, hay muchísimas cosas que hay que cambiar como parte de las organizaciones, de la estructura organizacional. Pero también existe algo que nadie puede hacer por ti, por mí, por nosotros, y es el poder entrenar tu capacidad para responder ante cada asunto que te [00:07:00] ocurre en el día a día. Y esto no es resignación, esto no es aguantar, esto es tener esa capacidad para responder mejor, porque cuando tú como profesional pierdes tu capacidad de dirigir tu atención, oye, también pierdes tu capacidad de cuidar.
[00:07:22] Los 4 pilares del método SMART
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[00:07:22] Dra. Beatriz Q. Vallejo: ¿Qué propone el método SMART? El método SMART no propone eliminar el estrés, propone fortalecer el cerebro y lo hace alrededor de cuatro pilares. Uno, la gratitud. Dos, la presencia consciente. Tres, la bondad y cuatro, la mentalidad resiliente. Además, el doctor Sood
[00:07:48] Redefiniendo el mindfulness
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[00:07:48] Dra. Beatriz Q. Vallejo: redefine el término "mindfulness" y el "mindfulness" es simplemente lo que conocemos como estar presente.
[00:07:58] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Pero ¿qué dice el [00:08:00] doctor Sood? Él no dice: "Espérate un momentito, esto no es tratar de vaciar la mente para tener presencia", sino es llenarla intencionalmente de gratitud, de compasión, de esperanza y de propósito. Y esto a mí me parece muy interesante porque en muchas ocasiones yo he escuchado este: "Es que yo no puedo meditar".
[00:08:24] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Pero es que quizás no hace falta empezar por ahí. Quizás ese primer paso es que tú decidas en qué quieres poner tu atención. En esa encuesta del profesional de 10 estrellas, parte de la motivación para que llenaran la encuesta era que tuviesen una experiencia de "mindfulness" en el lago. Y me pareció muy interesante que una persona me dijo: "No, gracias, yo quiero llenar esta encuesta porque yo quiero expresarme.
[00:08:52] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Te puedes quedar con el asunto del 'mindfulness'". Y es que en muchas ocasiones pensamos que a lo mejor escuchamos un término y [00:09:00] es un asunto místico, sin entender que esto solamente implica que nosotros prestemos atención a nuestro día a día. Es ese acto de estar consciente de qué es el ruido que estoy escuchando, qué es éste árbol que estoy mirando.
[00:09:18] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Es cómo miro éste paciente que tengo de frente para que sienta que toda mi atención está para esta persona. Es cuando estoy pendiente de lo que el colega me está diciendo, en vez de decirle: "Te estoy escuchando" y estás firmando un documento. En la conferencia que estuve con el doctor Sood, éste científico habló de la importancia que tiene reconocer tu niño, tu niña De hablarle, de recordar cuando ese niño interior tenía curiosidad, cuando se hacía [00:10:00] preguntas, cuando quería comerse el mundo.
[00:10:04] Dra. Beatriz Q. Vallejo: También habló de mirarse a través de los ojos de esa persona que más te ama. ¿Cómo te mira esa persona que más te ama? Claro, nos hizo reír un montón diciendo que todos los días se mira a través de los ojos de su perro. También nos habló de que no se nos olvide la importancia que tiene maravillarnos de esas pequeñas cosas de la vida.
[00:10:30] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y también un poco de pensar en esa persona con la que vives, dejar de darla por sentado y empezarla a mirar como si la estuvieses redescubriendo. ¿Y cómo aplicas esto al asunto de la salud? Pues imagina que antes de entrar a una consulta haces una pausa de 30 segundos. No para revisar un expediente, no para mirar el celular, sino para preguntarte: ¿cómo quiero hoy estar presente para esta persona?
[00:10:59] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Por [00:11:00] otro lado, otra manera de aplicarlo: imagínate que tú terminas esa jornada diaria Quizás lo haces cuando vas de camino al elevador, quizás lo haces mientras caminas hacia tu, hacia tu carro, quizás lo haces cuando estás guiando a tu casa. Y piensa en esas
[00:11:19] Ejercicio: tres cosas que salieron bien
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[00:11:19] Dra. Beatriz Q. Vallejo: tres cosas que salieron bien, tres cosas que salieron bien.
[00:11:22] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Estoy bien segura que las vas a encontrar. Y no es que ignores lo que estuvo mal, no es que ignores los "issues" del día, es que entrenas deliberadamente a tu cerebro para reconocer aquello que funciona. Entonces, imagina lo bonito que sería responder con curiosidad antes que con juicio, escuchar antes de defenderte, respirar antes de reaccionar.
[00:11:46] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y eso también es alfabetización en salud, porque la comunicación comienza mucho antes que abrir la boca. Comienza en ese estado mental desde el cual tú decides hablar. [00:12:00] Y el doctor Sood dice lo siguiente: "El estrés no depende solamente de lo que vivimos, también depende de cómo nuestro cerebro interpreta", óyeme bien, "lo vivido".
[00:12:12] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y entonces recordé algo que te he dicho anteriormente y que cuento en mis conferencias. La calidad del servicio no empieza cuando vemos al paciente, empieza mucho antes. Empieza cuando tú, como profesional, te cuidas antes de ver a ese paciente, porque un cerebro agotado comunica distinto. Un cerebro que está todo el tiempo pensando en qué fue lo que pasó o qué fue lo que pasará, en vez de que estés en ti ahora, escucha distinto, decide distinto, lidera su espacio de manera distinta.
[00:12:49] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y quizás lleves meses intentando cambiar la carretera, esperando a que cambie la organización para la cual trabajas, [00:13:00] esperando a que cambien los demás. Y claro que debemos trabajar para transformar nuestro sistema, pero mientras eso ocurre, no olvides entrenar al conductor que eres tú, porque la resiliencia no consiste en tener una vida perfecta, consiste en desarrollar esa capacidad de conducir con claridad, incluso cuando el camino tiene curvas y esto cambia tu juego.
[00:13:24] Cierre y llamado a la acción
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[00:13:24] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y si este episodio te hizo pensar en algún compañero, algún líder o algún profesional que hoy necesita recuperar el control del volante de su vida, comparte esta experiencia que acabas de tener, porque la mejor intervención en salud comienza con una conversación en presencia y eso te hace un profesional 10 estrellas.
[00:13:48] Dra. Beatriz Q. Vallejo: Y yo te hablo pronto [00:14:00]
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